En pocos días pueden ponerse en marcha los mecanismos de emergencia para garantizar agua de calidad a la población que "bebe" del embalse de La Cabezuela, confirma en una entrevista concedida a Onda Cero el director-gerente de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha.
Rubén Sobrino señala que actualmente el volumen embalsado es muy bajo, solo dos hectómetros cúbicos, poco más del cuatro y medio por ciento de su capacidad total. Por eso, para afrontar esta compleja situación, ya se prepara una toma flotante en la presa para coger el agua más cercana a la superficie, "de una calidad bruta superior".
Este sistema, que comenzaría a funcionar este mismo mes de enero, no sería suficiente si continúa sin llover y las reservas siguen en descenso. Las siguientes medidas serían el trasvase de recursos desde el pantano de Puerto Vallehermoso y captar agua de los dos pozos de emergencia habilitados para un momento como este.
Debido a los bajos niveles que presenta La Cabezuela, las analíticas y controles del agua se refuerzan, confirma Sobrino, por razones técnicas y para asegurar unos parámetros de calidad adecuados para consumo humano.
El director-gerente de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha atribuye a la falta de precipitaciones, como principal causa, la escasez de recursos de La Cabezuela. Rubén Sobrino señala que en el entorno del Campo de Montiel, en la zona que vierte sus aguas a las lagunas de Ruidera o al río Jabalón ha llovido poco en los últimos dos años.
PUEBLOS QUE DEPENDEN DE LA CABEZUELA
Del embalse de La Cabezuela pueden captar agua doce pueblos: Albaladejo, Alcubillas, Almedina, Castellar de Santiago, Cózar, Pozo de la Serna (pedanía de Alhambra), Puebla del Príncipe, Santa Cruz de los Cáñamos, Torrenueva, Villamanrique, Villanueva de los Infantes y Valdepeñas, localidad esta última que tiene también conexión con el embalse de Fresneda, de donde toma en la actualidad el mayor porcentaje de recursos hídricos.
