La plataforma ciudadana Stop Biometano e Hidrógeno de Valdepeñas ultima las alegaciones a la planta de combustible sintético que quiere construirse en el término municipal y que van a presentar este próximo lunes.
El proyecto se ubica en la carretera de Daimiel, a pocos kilómetros del barrio de Consolación, adyacente a la planta de hidrógeno que se plantea en ese mismo lugar. Ya que los hidrocarburos que produciría: gasoil, gasolina y gas estarían elaborados a base de metanol, hidrógeno y carbono procedente de biomasa.
Todo el complejo estaría sobre el Acuífero 23, junto a los pozos de abastecimiento de La Berzosa y La Berzosilla, a los pies de la Sierra de Siles, y contempla además la construcción de una tubería de residuos de 15 km hasta la depuradora de Valdepeñas.
Cualquier vertido accidental en la tierra porosa de esa zona, cualquier rotura de esa tubería, "calaría" directamente a las aguas subterráneas contaminándolas, un daño que según su magnitud podría afectar a generaciones, afirma Patricia Grande, que forma parte de la plataforma.
Desde la plataforma ciudadana alegan que este complejo supondría un gran riesgo de contaminación, explosión e incendio, además de la destrucción de hábitats en la zona de mayor valor biológico de Valdepeñas y que la empresa promotora, con un capital social de solo 3 000 euros, no ofrece garantías de seguridad para su construcción ni de responsabilidad ante cualquier incidente.
COMPLEJO DE INMENSAS PROPORCIONES
En conjunto, hablamos de un complejo integrado por una planta de hidrógeno verde, una planta solar fotovoltaica con una extensión de 800 hectáreas, una planta de biomasa que quemaría 250 000 toneladas de leña anuales y una planta de combustibles sintético. Empezando en Valdepeñas, a unos dos kilómetros del barrio de Consolación, y llegando casi a Manzanares.
