Oriol Mitjá es epidemiólogo, experto en pandemias y médico del Consejo Europeo de Investigación, y en Julia en la onda explica lo que, en su opinión, está influyendo en el choque político entre el Gobierno de Canarias y el Gobierno central. Mitjá considera que el operativo del Hondius es muy importante por dos razones:
Es importante para el mundo porque es un desembarco con un riesgo biológico en el cual, si hubiera cualquier pérdida de seguimiento de una persona infecciosa o una fuga de infección, sería un potencial riesgo de propagación a otros países.
Es importante para la protección de la población canaria: "Me llamaron de Presidencia del Gobierno de Canarias para evaluar las medidas y de qué forma podría maximizar la certeza de que el riesgo para los canarios es cero".
"Lo de las ratas está un poquito sacado de contexto"
Porque, según Mitjá, "lo que se vive a pie de calle es que "nos mandan que hagamos una cosa desde fuera, pero los que nos subimos al barco somos nosotros y somos nosotros los que vamos a pasar por este riesgo. Por tanto, apelan a la solidaridad de poder llevar a cabo una intervención muy delicada e importante desde el punto de vista epidemiológico, y a la vez piden esa solidaridad con ellos de que se les reconozca el esfuerzo que están haciendo".
El epidemiólogo explica que este dispositivo afecta a personas que han estado 40 días en un ambiente de alta transmisibilidad dentro del barco y que, aunque desde el buque dicen que se han hecho aislamientos, "eso no quita el miedo de la persona que se va a tener que poner la escafandra y subirse".
Respecto al tema de las ratas -Clavijo destacó el riesgo de que hubiera roedores contagiados que pudieran ir del barco a la costa nadando-, Mitjá cree que está "sacado de contexto" porque, aunque es cierto que hay sitios insulares que se protegen de los roedores que nadan a alta velocidad, "la probabilidad de que haya ratones en el barco" es baja, "la probabilidad de que naden" es baja, y la "probabilidad de que establezca un contagio" es "muy baja".
Su conversación con la ministra Mónica García
Y concluye diciendo que, en su opinión, lo que está sucediendo es más un tema de "inteligencia emocional, empatía, sentimientos y de incluir al otro" porque "somos adultos, pero también somos humanos".
"La ministra está haciendo un trabajo increíble y está en modo de resolución de crisis [...], pero ayer me acerqué a ella y le dije que lo que está pasando no tiene nada que ver con la gestión de crisis, sino que hay un resquemor, un sentimiento, una emoción, un ponerse en los pies del otro. Comprendo que tenemos que actuar de forma profesional y dejar a un lado las rencillas políticas, pero no dejamos de ser humanos", explica.
Porque, al final, "tú le tienes que decir a alguien que suba al barco, se ponga la escafandra y cuando se la quite, vaya con su familia".
