La estación de anillamiento de aves en el paraje de Las Aguas desaparece de forma definitiva. Para Valdepeñas supone la pérdida de un recurso científico y didáctico singular.
Su historia abarca un periodo de unos treinta años monitoreando de forma mensual las aves en esta zona, recopilando datos que muestran la evolución de la comunidad biológica en un entorno con "un sistema hidrológico muy particular", explica el ornitólogo de la SEO, José Guzmán.

Sin embargo, en las últimas décadas la transformación de la agricultura de secano a regadío ha hecho descender el nivel freático de las aguas, provocando que se seque un alto porcentaje de los árboles y la vegetación arbustiva de la zona.
La aridez asociada a la desaparición de Las Aguas ha dejado a Valdepeñas sin este espacio de estudio y encuentro, señala Guzmán.
La estación de anillamiento científico cuenta con datos sorprendentes en sus tres décadas de actividad, con más de 4 000 aves capturadas de casi un centenar de especies diferentes.
Para el ornitólogo de la Sociedad Española de Ornitología, SEO/BirdLife, la información recabada deja patente la importancia de la conservación de estos pequeños enclaves, islas de vegetación como arroyos y cañadas, fundamental para la conectividad de los espacios naturales, la fauna y la biodiversidad.
