Cuando todo parecía ir volviendo a la normalidad, una nueva decisión de última hora vuelve a tensar las cuerdas entre España e Italia. Así ha sido después de que el Gobierno español diera este viernes un ultimátum al país vecino para que levantase las restricciones a viajeros procedentes de España.
Esto, en cambio, no fue bien recibido por el gobierno de Giorgia Meloni, que fue firme en su respuesta: "Italia no acepta ultimátums ni imposiciones". Ante ello, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha dado un paso al frente y ha decidido establecer controles fronterizos para los pasajeros procedentes del país italiano.
Poco antes de conocerse la noticia, La Brújula hablaba con el periodista y colaborador habitual del programa Ignacio Cembrero, quien ha relatado su propia experiencia al llegar a Italia, donde tuvo que pasar un control de documentación antes de poder abandonar el avión.
"He pasado un control policial en el que me han pedido el DNI. Les he preguntado a los policías si esto era nuevo con España y me han dicho que sí", ha explicado el periodista. Según cuenta, aunque los aviones procedentes de España siguen aterrizando en el área Schengen de la terminal, los pasajeros tienen que someterse a un control antes de salir del avión. "Lo curioso es que los aviones que llegan de España siguen aterrizando en el área Schengen de la terminal, pero una vez que están aquí no sales del avión sin un previo control policial", ha señalado. "No nos han dejado salir del avión hasta que los tres agentes se han colocado prácticamente en la puerta del avión para controlar la documentación".
Posible interés político
Preguntado sobre el posible levantamiento de los controles italianos el próximo 15 de agosto, que ahora dependerá del nuevo escenario provocado por la decisión de España, Cembrero considera que el Gobierno italiano podría estar movido para complacer sus propios intereses políticos.
En su opinión, Meloni pretende reforzar su imagen de dirigente de mano dura ante sus rivales políticos: "Meloni lo hace porque intenta demostrar que sigue siendo la primera ministra de mano dura y tiene rivales en las próximas elecciones que están a su derecha y creo que quiere mostrar que se merece seguir siendo jefa del Gobierno".
Pero no solo Meloni. El periodista también ha cuestionado la postura del Gobierno español y apunta que la tensión con Italia (antes de imponer los controles fronterizos) puede servir como una forma de desviar la atención de lo ocurrido en Ceuta. "Del lado español, creo que también es una maniobra de distracción".
Aunque considera "desproporcionada" la decisión de la primera ministra italiana, Cembrero ha puesto el foco en la ausencia de críticas españolas hacia Marruecos. "Del lado español, lo que no deja de llamar la atención es que no hay ni una sola palabra de protesta hacia lo que ha podido hacer Marruecos y, en cambio, hay enfado con Italia".
"Muchas cortinas de humo" para olvidar lo ocurrido en Ceuta
Cembrero ha sido especialmente crítico con la situación vivida en la ciudad autónoma. "Muchas cortinas de humo tendrán que usar para hacer olvidar el desastre que ha sido Ceuta", ha afirmado. "Del lado español creo que no podemos estar orgullosos de cómo se ha tomado en cuestión de horas, de manera pacífica, una ciudad española fronteriza que debería estar especialmente protegida porque Ceuta está en un entorno hostil".
Preocupación ante una posible nueva avalancha
Ocho días después de la avalancha migratoria, el periodista también ha advertido de los llamamientos que circulan en redes sociales para intentar volver a entrar en Ceuta. "Desde el pasado fin de semana circulan muchos llamamientos en redes sociales invitando a saltar a Ceuta, para volver a intentarlo", ha explicado. Según Cembrero, estos mensajes están publicados principalmente en árabe, aunque también existen en francés, lo que "nos hace sospechar que intentan sumar a los subsaharianos".
"Creo que siempre hay motivos para la preocupación", ha reconocido. No obstante, considera que Marruecos reforzará la vigilancia después del impacto que tuvo la anterior avalancha: "Después del desprestigio que ha supuesto para Marruecos lo que sucedió la semana pasada, esta vez sí, las fuerzas de seguridad marroquíes se van a emplear a fondo para que nadie entre en Ceuta. Espero que sea así".
La situación en Ceuta ocho días después
Respecto a la situación actual en Ceuta, el periodista ha considerado prioritario resolver el alojamiento de los menores que permanecen en la ciudad. "El reparto de menores es importante porque no pueden estar en la calle", ha señalado. Para atenderles, "se han habilitado colegios públicos para alojarles provisionalmente", aunque Cembrero advierte de que "no hay mucho espacio para alojarlos".
En cuanto al conjunto de personas que todavía permanecen en Ceuta, el periodista estima que son alrededor de 5.000 y distingue "tres categorías diferentes de personas que siguen estando dentro": los menores, los subsaharianos y los marroquíes que "no quieren volver a Marruecos".
