Caye Caulker

Belice a la parrilla: langosta, caracola y barbacoas junto al mar

Belice huele a mar, brasas y madera caliente. En este pequeño país del Caribe centroamericano, una de las formas de acercarse a la vida local es seguir el humo de las parrillas que aparecen junto al mar. Víctor Herranz lo comprobó durante un viaje con su familia en febrero, entre langostas, caracolas, pescado, pollo especiado y cervezas frías.

En Onda viajera, recuperan esta experiencia a petición de los oyentes del programa, que pueden enviar sus propuestas al WhatsApp 699 46 46 66.

El audio completo se puede escuchar en Onda viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00 h, presentado por Carles Lamelo, en este reportaje elaborado por Víctor Herranz.

Víctor Herranz

Belice |

Caye Caulker - Belice

En Caye Caulker todo funciona a otro ritmo. Su lema, “Go Slow”, también se traslada a las barbacoas. A media tarde se encienden las brasas y las parrillas aparecen en las calles de arena.

Belice "Go Slow"
Belice "Go Slow" | Víctor Herranz

“Go Slow” también alrededor de la mesa

Sobre ellas se preparan langostas abiertas por la mitad, con mantequilla, ajo, lima y un toque de chile. El escenario lo completan el mar a pocos metros, la música, las familias y las iguanas que se mueven por los alrededores. Víctor Herranz resume así esa manera informal de disfrutar de la gastronomía: “Belice se entiende así: sin demasiada ceremonia, con los dedos manchados de salsa picante, con una cerveza fría cerca, música reggae, niños correteando por la arena y ese humo de barbacoa volando.”

Langostas - Belice
Langostas - Belice | Víctor Herranz

Langosta, arroz, frijoles y plátano frito

En febrero, la langosta se encontraba todavía al final de su temporada. En las parrillas se sirve sin demasiados artificios y puede llegar acompañada de arroz con frijoles, plátano frito, ensalada de col y tortillas calientes. “La langosta fue una de las grandes protagonistas.”

Pero el menú beliceño no termina ahí. También aparece la conch, el gran caracol del Caribe, preparada en ceviches, frituras o guisos. A ello se suma el pollo marinado con especias, cítricos, ajo y hierbas, cocinado lentamente hasta conseguir una piel tostada y un interior jugoso.

Caye Caulker - Belice
Caye Caulker - Belice | Víctor Herranz

Una mezcla de culturas frente al Caribe

La experiencia gastronómica refleja también la diversidad cultural de Belice. En el país conviven las herencias maya, garífuna, kriol y mestiza. Para Víctor Herranz, esa combinación de personas, comida y paisaje convierte el destino en: “una postal viva.”

Y la imagen que conserva del viaje reúne buena parte de todo ello: el parrillero junto a las brasas, la gente bailando y comiendo langosta, la playa, el agua turquesa, la arena, una cerveza en la mano y el atardecer sobre el Caribe. “Feliz de estar vivo y en el Caribe.”