José María Aznar, en una de las mesas de las jornadas '1936: La guerra que perdimos todos' celebrada en Sevilla, ha dejado todo tipo de titulares sobre las próximas elecciones generales convocadas por Pedro Sánchez en el día de hoy.
El expresidente ha explicado que quien las convoca "le quiere dar un carácter constituyente" y, si el Ejecutivo actual de coalición puede gobernar, está en peligro "el sistema constitucional que hemos conocido hasta ahora, la unidad que hemos conocido y la monarquía parlamentaria".
El expresidente ha explicado que Sánchez es capaz "de alterar el censo electoral" y que eso lleve a una alteración del proceso democrático y ha advertido de que un posible gobierno de coalición cambia "mucho" si el PP marca una gran ventaja en número de diputados a Vox.
Aznar también ha criticado la conocida como 'ley de nietos', de la que se ha mostrado sorprendido porque le da la nacionalidad al "bisnieto de un señor" que se fue de España y, por eso, "se le da derecho a voto".
Dentro de ese posible gobierno tras el 29N, ha añadido que si el presidente es Alberto Núñez Feijóo, tiene por delante una amplia tarea de "reconstrucción" de España.
La huelga general
Sobre la huelga general que los sindicatos UGT y CCOO han anunciado este lunes, el expresidente del Gobierno se ha mostrado sorprendido. "¡Lo que nos faltaba por ver!", ha comentado, porque se trata, ha explicado, de una movilización "contra la oposición".
El que los sindicatos llamen a un paro general contra la alternativa al Gobierno "es una cosa políticamente delirante" que apunta a que las organizaciones sindicales "han perdido el sentido de la orientación", ha valorado.
La crisis de vivienda que está detrás de esa convocatoria, ha añadido Aznar, es "un problema de ahora" porque "hace 15 o 20 años no lo era" ya que, a su juicio, antes sí se construía vivienda y ahora ya no, algo que se soluciona con más suelo y más construcción de casas.
El expresidente ha afeado a quien considera al propietario o "a quien tenga una propiedad" como un "ladrón" porque ponga su vivienda en alquiler y ha señalado que cuando él era presidente del Gobierno, en 2001, "el número de propietarios era el 82%", cuando hoy es del 76%: "¿Son todos unos bandidos? No, habrá caseros buenos y malos".


