España no ha tenido un buen estreno en el Mundial 2026 tras no conseguir pasar del empate a cero en un partido muy gris. Cabo Verde no le puso las cosas fáciles a los de Luis de la Fuente, muy encerrados durante todo el partido. Eso complicaba el juego de España, muy dependiente del juego de sus extremos -hoy sin Lamine Yamal ni Nico Williams de inicio-. Gavi no funcionó en esa posición y eso se notó en el juego de la Roja.
En los primeros minutos de encuentro, España apenas rondó la portería de Vozinha, el veterano guardameta de Cabo Verde que fue el mejor jugador de su equipo, con varias paradas salvadoras durante el partido. No fue hasta pasada la media hora cuando la Selección Española tuvo la primera ocasión, un disparo a bocajarro de Pedri desde el borde el área que paró Vozinha, aunque la jugada fue anulada por fuera de juego.
Parecía que España se animaba y dos minutos después llegó la más clara de toda la primera parte en forma de doble ocasión. Primero, un tiro de Ferrán Torres, que se estrelló en el larguero, y después, el remate de Oyarzabal tras el rechace, que salvó Vozinha en la misma línea de gol con una palomita.
Así las cosas, Luis de la Fuente, mandó calentar a Lamine y Nico nada más comenzar la segunda mitad, para lograr más amplitud, peligro y velocidad en el juego. Mientras se producía su entrada en el terreno de juego parecía que España se volcaba más sobre la portería caboverdiana, aunque sin excesivo peligro. La falta de puntería y la buena defensa rival impedían a los españoles acabar las jugadas en gol.
De la Fuente dio entrada a Lamine -y a Merino- y cuando entró, la afición se vino arriba. Y lo cierto es que poco tardó España en notar su incorporación al equipo. En cuanto cogió el balón filtró un pase para Llorente, que remató de primeras, pero el disparo le salió muy flojo y centrado. Sin embargo, el encierro de Cabo Verde en su área era total, dos muros de cinco jugadores, por lo que a España solo le quedaba hacer una cosa: insistir, insistir e insistir.
El partido era un auténtico monólogo de España, que lo intentaba con centros desde la banda, pero no había manera de romper el muro. Ni desde fuera del área con un tiro lejano de Pedri, ni un remate de cabeza de Cucurella demasiado blando tras plantarse solo ante Vozinha. Una buena combinación entre Lamine y Olmo permitió a Oyarzabal rematar de volea, pero el remate lo desvió un defensa.
Cabo Verde tuvo una ocasión solo en todo el partido, pero la más peligrosa porque se produjo en el minuto 90. El equipo intentaba aprovecharse de los espacios que dejaba España y montar contras rápidas. Así lograron un córner que acabó en un remate de cabeza que cayó en las manos de Unai Simón. En el descuento, aunque España se volcó sobre la meta de Vozinha, no obtuvo premio.

