Llegó la segunda estrella. La selección española de fútbol se proclama campeona del mundo de fútbol después de vencer 1-0 a Argentina con un tanto de Ferrán Torres en el minuto 106 de la prórroga. El futbolista, que entró en la segunda parte, fue decisivo para España en un partido donde la pelota no quiso entrar.
Un partido muy especial para ambas selecciones, que disputaban un encuentro histórico para sus países. Por un lado, España llegaba a su segunda final en su historia, con la ilusión de alzarse como campeona del Mundo por segunda vez. En cambio, Argentina alcanzaba su segunda final consecutiva con la posibilidad de alcanzar las cuatro Copas del Mundo.
Con Leo Messi a los mandos, la albiceleste quería rendir un homenaje a su jugador insignia, que viviría esta noche el que probablemente sería su último Mundial. Sin embargo, en el camino se interpuso la selección español, que estaba destinada a completar un torneo inmaculado sin conocer la derrota.
Luis de la Fuente no improvisó y siguió con su filosofía. Repitió once respecto al partido contra Francia, y le salió como esperaba. El técnico español volvió a sacar de inicio a Fabián y sentó a Pedri, reservándoselo para la segunda mitad.
Y, con ello, comenzó el encuentro. Desde el primer minuto, la Absoluta demostró su ADN y quiso imponer su estilo de juego. Un juego de posesión, donde los de Luis de la Fuente querían ser protagonistas. De esta forma llegaron las primeras ocasiones.
Lamine tuvo la primera del partido en los primeros minutos de encuentro, pero estuvo atento el Dibu para atajar el disparo. Con esa mentalidad, España siguió amenazando la meta albiceleste, mientras que los argentinos se asomaban tímidamente al área de Unai Simón.
España, volcada sobre la meta de Argentina
Sin embargo, el peligro real se encontraba en el otro lado del campo. Tras una gran jugada de combinación de España, Oyarzabal tuvo el primero en sus botas con un disparo desde la frontal que obligó a intervenir al guardameta argentino. También la tuvo Cucurella, que en una de sus internadas en ataque logró sacar un disparo muy peligroso que se marchó por muy poco.
Y Argentina, que dependía de Messi para generar peligro, no logró encontrar a su estrella con claridad en ningún momento. Además, se acumularon las malas noticias en el banco de Scaloni. Aparte de sentir la presión española, el técnico argentino se vio obligado a realizar un cambio al borde del descanso. Lisandro Martínez sintió molestias y tuvo que ser sustituido, dando entrada a Otamendi en la zaga.
Con la lesión y la posesión dividida en los últimos instantes de juego, llegaba el final de los 45 minutos.
La selección salió a la segunda mitad con la misma idea
Ya en la segunda parte, la tónica del partido no cambió. España muy volcada en campo rival y Argentina tratando de enganchar alguna contra para hacer daño a la espalda. Pero no surgió efecto para la albiceleste. La selección española aumentó su dominio y tuvo las más claras del partido para poner el primero. Mereció el combinado español ponerse por delante, pero las buenas intervenciones del Dibu lo evitaron.
Olmo, Ferrán y Lamine tuvieron tres grandísimas ocasiones, pero el guardameta argentino salvó a su equipo. Argentina parecía comprar la prórroga, España siguió insistiendo y llegaron las buenas noticias para España. Tras una dura entrada, Enzo Fernández acabó expulsado al borde del final.
Una prórroga de infarto
El partido se marchó a la prórroga con inferioridad numérica de la albiceleste, que cada vez lo veía más complicado. España no cambió su idea y, con un jugador más, busco la puerta del Dibu hasta que la encontró. Tras un barullo en el área, Nico Williams anotó el primero pero el árbitro señaló falta sobre el guardameta argentino.
Una jugada muy polémica ya que no existía contacto alguno. De esta forma, el marcador se mantenía 0-0. Varios minutos después Merino tuvo la más clara del encuentro con un remate de cabeza que se marchaba rozando el palo. Ya en la segunda parte de la prórroga, los de Luis de la Fuente encontraron el premio que tanto andaban buscando.
Nada más comenzar, Un centro lateral desde la derecha acabó en Nico Williams, que desde el segundo palo dejó a la perfección el balón en el punto de penalti para que Ferrán, que llegaba en segunda línea, pusiera el 1-0 en el marcador. A partir de ahí, la Absoluta defendió el resultado, aguantó los leves intentos de Argentina con uno menos y, de manera agónica, se proclamó campeona del mundo.
España entra en la historia del fútbol conquistando su segunda corona, mientras que la vigente campeona deberá esperar para sumar su cuarta estrella. Torneo impecable de la selección, que no ha perdido ni un solo partido y que tan solo ha encajado un gol.

