La campaña de cría del aguilucho cenizo en la provincia de Ciudad Real marca un punto de inflexión, al sumarse a los esfuerzos para intentar preservar la presencia de esta especie en este territorio la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a través de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible en Ciudad Real.
La compensación económica a los agricultores de las parcelas de cereal, donde esta ave rapaz anida, y la protección de esos nidos ha permitido la crianza en el medio natural de los polluelos, bajo la tutela de sus progenitores. Como explica a Onda Cero el ornitólogo de la Fundación FIRE al frente de este proyecto, José Guzmán.

A las dificultades que enfrenta esta especie, por el adelanto de las cosechas de cereal, este año se suman los fenómenos meteorológicos adversos extremos que han ocasionado la pérdida de muchas puestas, explica Guzmán.
Si bien las cifras siguen siendo muy bajas, la campaña ha sido más exitosa en cuanto al número de pollos volados, veinticuatro, y en total se han censado treinta y cinco parejas de aguilucho cenizo en la provincia. Los principales núcleos de cría están en la comarca de Campo de Montiel, también hay algunos en Campo de Calatrava y apenas presencia en La Mancha, donde el hábitat se ha perdido por la intensificación de la agricultura.
Incluso en este complejo escenario, que sitúa a esta rapaz al borde de la extinción local, los expertos concluyen que con mucho esfuerzo e implicación se puede mantener la presencia de esta especie en esta zona.
VOLVER A SU LUGAR DE NACIMIENTO
Estas aves, si se dan las condiciones adecuadas, vuelven cada año al lugar donde nacieron para encontrar pareja y criar a sus pollos. Anidan en los cultivos de cereales y, a cambio, se alimentan de insectos o pequeños animales perjudiciales para las siembras.
