Los primeros avistamientos confirman que el aguilucho cenizo ya surca los cielos de la provincia. Llegan desde África, de vuelta a su lugar de nacimiento, para criar.
De esta forma se pone en marcha desde la Fundación FIRE, por sexto año consecutivo, la campaña de conservación de esta especie, un equipo trabaja contrarreloj en la búsqueda de las colonias o parejas, que ya solo se encuentran en la comarca de Campo de Montiel, para proteger los nidos e intentar que sobrevivan el mayor número de pollos, explica a Onda Cero el ornitólogo José Guzmán.
En positivo, Guzmán señala que la Junta de Comunidades se suma por segunda vez a este esfuerzo, con recursos humanos y económicos, demostrando que existe conciencia de la importancia de preservar al aguilucho cenizo y espera que la administración regional dé el siguiente paso declarando esta ave especie en peligro de extinción, para que se activen todos los mecanismos previstos para su protección y recuperación.
Estas rapaces anidan en los campos de cereal y se alimentan de insectos o pequeños animales dañinos para las siembras, sin embargo la siega en verde y el adelanto de la recogida de las cosechas, que maduran antes debido al cambio climático, han llevado a esta especie al borde de la desaparición en esta zona.
Si algún agricultor localiza ejemplares de estas aves puede comunicarlo a la FIRE o ponerse en contacto con el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Chaparrillo.
