Las distintas borrascas que se han sucedido a lo largo de los últimos meses han traído consigo daños en el litoral de la provincia de Málaga, concretamente en la desaparición de arena en las playas y daños estructurales, así como la aglomeración de cañas de cuya limpieza se encargan los Ayuntamientos.
Desde la Subdelegación del Gobierno en Málaga aseguran que los técnicos están evaluando los daños producidos durante estas borrascas para llevar a cabo los trabajos de recuperación y estabilización. Sin embargo, los problemas continúan porque, en el día de hoy, continúan los efectos dañinos en toda la costa con avisos amarillos por oleaje y fuerte viento.
Los municipios, por su parte, llevan a cabo la evaluación de daños siendo las playas más afectadas las de Artola-Cabopino en Marbella, El Morche en Torrox, Torre de Benagalbón en Rincón de la Victoria, o, entre otras, Guadalmar en Málaga capital.
Entre los principales perjudicados de esta situación están los propietarios de chiringuitos cuyos establecimientos, en algunos casos, se han visto afectados con daños estructurales, o no están recibiendo la mercancía necesaria ya que no son pocos los días en los que la flota pesquera ha permanecido amarrada a puerto.
