El agua está transitando como se esperaba por los sistemas de la Cueva del Hundidero, durante cerca de 8 kilómetros de galerías, y saliendo por la Cueva del Gato. El caudal de salida que se estimó era de 345 m3/s, pero actualmente está saliendo a 200 m3/s. La laminación del sistema de cuevas está siendo aún mejor de lo previsto.
Desde este último tren de borrascas, la presa de Montejaque, así como los sistemas de cuevas Hundidero-Gato, está siendo monitorizada y vigilada las 24 horas del día por parte de Endesa, la propietaria de la presa, la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, la Delegación Territorial en Málaga, la Guardia Fluvial de Aguas y los Agentes de Medio Ambiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente; así como por la Guardia Civil y la UME.
Esta vigilancia continua se ha mantenido en la Estación de Benaoján, Estación de Jimera de Líbar y Estación de Cortes de la Frontera, así como desde la junta de los ríos donde confluye el río Guadiaro con el río Genal a su paso por el municipio de Secadero y San Martín del Tesorillo, hasta su desembocadura.
Ante la posible crecida del río Guadiaro tras la apertura de los aliviaderos de la presa de Montejaque, se llevó a cabo hace varios días un desalojo preventivo de unas 180 personas de la Estación Benaoján, por decisión de la Dirección de las Emergencias en Andalucía, para evitar riesgos.
