Casa Calma apuesta por una cocina que combina la tradición andaluza con el producto de proximidad y las técnicas contemporáneas, ofreciendo una experiencia gastronómica integral que abarca todos los momentos del día. Más que un conjunto de espacios gastronómicos, Casa Calma se articula como una experiencia sin pausa y orgánica, inspirada en la idea de hogar mediterráneo y con una propuesta que elimina por completo las barreras tradicionales entre momentos, formatos y lenguajes.
Tres espacios, una misma forma de disfrutar la gastronomía andaluza Casa Calma se articula en tres espacios conectados entre sí que comparten identidad, lenguaje gastronómico y atmósfera, creando la sensación de estar en una misma casa frente al Mediterráneo, donde la gastronomía acompaña todos los momentos del día.
El restaurante es el corazón de Casa Calma, donde se expresa la propuesta gastronómica en su totalidad, tanto en el interior como en la terraza. Es el lugar donde la experiencia se vive de forma más completa, con una cocina basada en el producto, el sabor y el ritmo pausado de las sobremesas que se alargan. El jardín, situado en torno a la piscina, funciona como una extensión natural del restaurante hacia el exterior: un espacio más relajado y ligero, pensado para comidas informales, tardes largas y momentos de descanso bajo el sol. Por último, el mirador, el espacio más cercano al mar, ofrece una experiencia más íntima y curada, ideal para disfrutar de un cóctel, un aperitivo o una cena ligera frente al Mediterráneo.
La propuesta gastronómica de Casa Calma rinde homenaje a la tradición culinaria andaluza con una mirada actual, donde el producto de proximidad es el auténtico protagonista. La carta acompaña todos los momentos del día, desde desayunos relajados con bowls, cortes de pan, huevos ecológicos y tablas de embutidos, hasta cenas frente al mar con platos icónicos como el ajo blanco malagueño, el salmorejo o la ensaladilla rusa, que conviven con elaboraciones más contemporáneas como el steak tartar de solomillo, la ensalada de burrata, el carpaccio de gamba blanca o el ceviche de pescado de lonja.
Pescados salvajes, atún rojo de almadraba, carnes seleccionadas y verduras de temporada se cocinan en muchos casos al Josper o a la brasa, potenciando el sabor natural del producto. La propuesta se completa con arroces, pastas frescas, cortes premium y una carta de postres que combina tradición y técnica, desde la torrija de brioche caramelizada hasta elaboraciones con frutas locales como el mango de la Axarquía.
Coctelería de autor, un elemento clave
La experiencia de Casa Calma cambia con la luz del día. Al caer la tarde, el espacio se transforma y aparece Golden Glow, la propuesta de coctelería que acompaña el atardecer frente al mar, ese momento en el que todo se ralentiza y empieza la experiencia de la noche.
La carta de cócteles, fresca y mediterránea está pensada para disfrutar sin prisa, con propuestas que combinan fruta, botánicos y destilados seleccionados, en sintonía con la atmósfera relajada del hotel. Con la apertura de Casa Calma, Grand Hotel Las Dunas, Autograph Collection refuerza su propuesta gastronómica y se posiciona también como un nuevo punto de encuentro para el público local y visitantes que buscan una experiencia gastronómica elegante, relajada y frente
al mar. Una casa abierta al mar donde lo importante no es lo que pasa, sino cómo se vive.

