LEGADO

El legado de Maricarmen: de un desahucio a un símbolo de la lucha por la vivienda

La mujer era una inquilina del barrio de Retiro de Madrid que llevaba viviendo en el mismo inmueble desde los años cincuenta. Su padre firmó en 1956 un contrato de renta antigua y, tras su muerte, el contrato se subrogó primero a su madre y después a la propia Maricarmen.

Muere Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid que avivó las protestas

Aurora Molina

Madrid |

Fotografía de archivo, tomada el 29/10/2025, de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada el pasado 23 de septiembre en Madrid, que ha muerto este miércoles, tras quince días hospitalizada.
Fotografía de archivo, tomada el 29/10/2025, de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada el pasado 23 de septiembre en Madrid, que ha muerto este miércoles, tras quince días hospitalizada. | EFE/Sergio Pérez

Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre en Madrid y que ya se ha convertido en todo un símbolo de lucha por la vivienda, ha muerto este miércoles, tras 15 días hospitalizada, según ha informado el Sindicato de Inquilinas a través de un comunicado.

La mujer era una inquilina del barrio del Retiro de Madrid que llevaba viviendo en el mismo inmueble desde los años cincuenta. Su padre firmó en 1956 un contrato de renta antigua y, tras su muerte, el contrato se subrogó primero a su madre y después a la propia Maricarmen.

Durante décadas mantuvo las condiciones de ese mismo contrato. Sin embargo, el problema llega cuando el edificio donde vivía se vendió y acabó en manos de Urbagestión Desarrollo e Inversión, vinculada a un fondo de inversión.

La propiedad reconoció que la segunda subrogación del contrato no cumplía los requisitos legales. Esta propiedad llegó a pedirle una mensualidad de 1.650 euros.

La batalla judicial

El caso de Maricarmen llegó a los tribunales. Finalmente, y pese a los intentos de negociación por parte de su abogada, el Ministerio de Vivienda y varias propuestas de particulares para hacerse cargo del pago del alquiler, Maricarmen fue desahuciada.

Su imagen al ser sacada de su casa en camilla y trasladada al hospital Gregorio Marañón espoleó las protestas y, en medio de las movilizaciones, la propiedad del piso terminó alcanzando un pacto para que Maricarmen volviera a su casa con un precio que no superara el 30% de sus ingresos netos.

Desde entonces, numerosas protestas y acampadas repartidas por diversos puntos de España han puesto voz a uno de los principales problemas que azota a la sociedad española: la crisis de la vivienda.

El adiós a Maricarmen

El Sindicato de Inquilinas asegura tras la muerte de Maricarmen que se queda con su ejemplo de lucha y su legado, y que cumplirá con lo que ella siempre les pedía: "Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro".

"Los acontecimientos desencadenados ante la injusticia de su desahucio sin duda suponen un antes y un después en la historia de este país: manifestaciones multitudinarias, acampadas en las plazas, adelanto electoral y convocatoria de una huelga general", ha señalado el Sindicato de Inquilinas.

Estas activistas apuntan a que el debate de la vivienda "está en el centro", pero que el "coste para llegar hasta aquí ha sido demasiado alto". "Tu familia, tu abogada y tu sindicato seguiremos defendiendo el derecho a la vivienda y peleando contra los especuladores, con la fuerza y valentía que nos enseñaste. Seguiremos luchando por ti, por todas, como siempre quisiste".

El ejemplo y el rostro de Maricarmen acompañaron las primeras semanas de movilizaciones tras su desahucio y, desde el hospital, hizo vídeos para pedir la aprobación del "decreto Maricarmen" con medidas de vivienda, mientras que el Ejecutivo impulsó dos decretos, que terminó tumbando el Congreso de los Diputados.

Tras el adelanto de las elecciones generales, el Gobierno ha aprobado de nuevo dos decretos de vivienda, que se debatirán y votarán en la Diputación Permanente del Congreso el próximo 16 de octubre.