El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido desde Génova para trasladar su pésame a los familiares de las víctimas del accidente de tren en Urda. "Este es el momento de máximo respeto hacia los heridos y sus familiares", ha expresado el líder de la oposición.
Feijóo ha reclamado una "revisión completa e independiente" de toda la red ferroviaria, así como una investigación del Gobierno y otra judicial": "Es imprescindible una investigación gubernamental inmediata y otra judicial en los tiempos que procedan, con todos los medios y sin interferencias".
Aunque ha señalado que "ahora" no es el momento de "entrar a discutir sobre las responsabilidades políticas", el líder popular ha garantizado que "todo" se sabrá, en referencia al estado de las vías y de las infraestructuras, así como de las advertencias que se lanzaron desde lo ocurrido en Adamuz y cuáles se adoptaron.
"España es una nación herida que merece recuperar la confianza de volver a funcionar", ha continuado Feijóo, que ha prometido darles a los españoles "seguridad". A su juicio, "no se puede ignorar" que los ciudadanos se hagan preguntas "con exigencia" y que, mientras "cumplen" con sus obligaciones, esperan de vuelta que las instituciones funcionen "con eficacia".
Para Feijóo, "que los servicios esenciales funcionen y que las infraestructuras estén a la altura es una exigencia legítima que las instituciones deben asumir". Así las cosas, con el "compromiso" y el "recuerdo presente hacia las víctimas", ha comunicado que el PP estará frente a todos los ayuntamientos a las 20:00 horas guardando un minuto de silencio, como respuesta a la convocatoria organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias.
"Con dolor, con solidaridad y con exigencia. Yo el primero. Deseo que los heridos evolucionen favorablemente y que las víctimas descansen en paz", ha sentenciado. Antes de la comparecencia de Feijóo, el Partido Popular ha publicado en X una fotografía con el lema "Ya está bien".
El mensaje de Feijóo ha llegado minutos después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, compareciera para ofrecer explicaciones sobre la colisión de dos trenes de Renfe e Iryo. El ministro ha atribuido el accidente, según la información disponible hasta ese momento, a la decisión del Centro de Control de Adif de permitir la circulación de uno de los convoyes en "unas condiciones inexplicables", pese a que había otro tren detenido y una señal roja a la entrada de la estación.

