Pakistán acusa a India de desencadenar “el infierno”, una agresión intolerable –con una treintena de civiles asesinados en las últimas horas- y una violación de su soberanía. Una situación que ha llevado al Comité de Seguridad Nacional a autorizar una respuesta recíproca. “Esta noche la cobarde India ha hecho una declaración imprudente contra Pakistán atacando a civiles inocentes. El ejército, con el pleno apoyo del pueblo paquistaní, están respondiendo firmemente a este acto del enemigo”, afirma Ahmed Sharif, portavoz militar paquistaní.
El Gobierno paquistaní tacha el ataque de esta madrugada de injustificado y advierte de que podría llevar a dos países con armamento nuclear a un conflicto de grandes proporciones.
Por su parte, India asegura que sus acciones han sido proporcionadas y “mesuradas”, que han ejercido su derecho a responder y con ello han prevenido nuevos ataques terroristas transfronterizos. Vikram Misri, secretario indio de Relaciones Exteriores explica que “India ha ejercido su derecho a responder y a prevenir, así como a disuadir más ataques transfronterizos de este tipo (refiriéndose a los atentados terroristas de Cachemira)”. “Estas acciones fueron mesuradas, no escaladoras, proporcionadas y responsables. Se centraron en desmantelar la infraestructura terrorista y desactivar a los terroristas que probablemente fueran enviados a la India”.
La tensión por la región de Cachemira crece y también la preocupación mundial
Estados Unidos insta a mantener la comunicación entre ambos países, también Reino Unido y Francia piden contención a India y Pakistán, Rusia moderación, Turquía e Irán sentido común y la UE una solución negociada, mientras que China se muestra dispuesta a mediar. E Israel avala el ataque indio alegando que tienen derecho a defenderse.
La tensión en la región ha obligado a varias aerolíneas internacionales a desviar y cancelar numerosos vuelos para evitar el espacio aéreo paquistaní.
