Onda Cero Mallorca invita este viernes a “ir al templo de la cultura” del Paseo Marítimo: el Auditorium de Palma, donde Paloma San Basilio se convertirá en Dulcinea del Toboso en una función única. La artista, con 50 años de carrera a sus espaldas, confiesa que tiene “muchísimas ganas” de volver a la isla: “Hace mucho que no voy y tengo muchas ganas de oler ese mar, de estar ahí con vosotros”.
Sobre el personaje, Paloma San Basilio subraya que “una de las cosas más atractivas que tiene Dulcinea es que no existe, que es una creación de una creación de una creación, como digo yo”, y que precisamente por eso “había todo por hacer”. En este montaje, dirigido por Juan Carlos Rubio, “estamos haciendo a Dulcinea hablar, moverse, sentir, reír, cantar, llorar” en una obra que “se escapa de cualquier definición, porque no es un monólogo, tampoco es un musical, pero tiene un poco de todo”.
La intérprete describe Dulcinea como “una joya” que explota todas sus facetas: “Me ha costado mucho aprenderla porque el texto es bastante complejo, pero lo disfruto cada día haciendo reír, emocionar, llorar, reivindicar el idealismo y la lucha por mejorar este mundo”. En escena aparecen figuras como Aldonza o la pastora Marcela, y se reivindica el papel de la mujer y la necesidad de “no conformarnos, denunciar la mentira y renunciar al miedo”.
La actriz y cantante, que comparte escena musicalmente con el pianista Julio Awad y con una canción final compuesta por su hija Ivana, lo tiene claro: “Creo que hay que arriesgarse en cualquier etapa de tu vida y tener la inocencia de seguir aprendiendo”.
