El sector primario de Baleares está afrontando los efectos del cambio climático con una creciente adaptación de sus prácticas, especialmente en el consumo de agua. Así lo ha señalado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, durante una entrevista en 'Más de Uno Mallorca', el magazine local de Onda Cero Mallorca.
Simonet ha defendido que los agricultores son uno de los colectivos más conscientes de la necesidad de optimizar los recursos hídricos, especialmente ante los episodios de sequía. "El agricultor sabe el coste que tiene el agua y los daños que provoca la sequía. Si el pozo se seca, no tiene alternativa para su actividad."
El conseller ha destacado la evolución de los sistemas de riego, con una implantación cada vez mayor del goteo frente al riego a manta o por aspersión, además de un mayor control de las instalaciones para evitar fugas. El agua, sin embargo, no es el único elemento que está cambiando el campo balear. Simonet ha advertido de que el aumento de las temperaturas y unos inviernos menos fríos están alterando los ciclos naturales de los cultivos.
"En los últimos 30 o 40 años se producen unos veranos más cálidos, pero también unos inviernos mucho menos fríos. Esto afecta a los ciclos de las plantas." Uno de los efectos más evidentes se observa en las cosechas. La vendimia, por ejemplo, se ha adelantado prácticamente un mes respecto a hace tres décadas, mientras que los ciclos de la almendra y la algarroba también están cambiando. Por ello, la Conselleria trabaja con el sector en el seguimiento de estos cambios y en el desarrollo y recuperación de variedades locales que puedan adaptarse mejor a las nuevas condiciones climáticas.
Un plan para salvar la patata de Sa Pobla
Simonet también ha explicado el plan de impulso de la patata de Sa Pobla, afectada por la globodera, un nematodo que vive en el suelo y daña los tubérculos. La estrategia pasa por establecer rotaciones de cultivos para reducir la población de este organismo y recuperar progresivamente la capacidad productiva de los terrenos. El Govern balear prevé, además, habilitar una línea de ayudas para compensar a los agricultores por los periodos de menor producción.
"El objetivo es diseñar agricultor por agricultor qué rotación debe hacer y en qué parcelas debe actuar," añade Joan Simonet en los micrófonos de Onda Cero.
"Los pescadores son un modelo"
El conseller también ha defendido la evolución hacia una pesca más sostenible en Baleares. Simonet ha rechazado calificar de "industrial" la flota artesanal de las islas y ha destacado las medidas adoptadas por los propios pescadores, como las vedas, las restricciones de días de pesca o el uso de redes que permiten capturar ejemplares de mayor tamaño.
"Los pescadores están muy concienciados. Son un modelo," insiste el Conseller. Según Simonet, esta gestión permite compatibilizar la protección de los recursos con la rentabilidad económica del sector. Como ejemplo, ha explicado que aumentar el tamaño de las mallas permite dejar crecer los ejemplares pequeños y obtener posteriormente un producto de mayor valor.
"Con una pesca sostenible y mantenida puedes tener sostenibilidad económica y ambiental," consluye.
