La ministra de Sanidad, Mónica García, ha vuelto a insistir en que "no hay un colapso sanitario en Ceuta" tras la llegada masiva de migrantes del pasado 30 de julio, pese a reconocer el "sobreesfuerzo" que están realizando los profesionales sanitarios de la ciudad y la "tensión asistencial" que existe. García ha defendido que el sistema mantiene su capacidad y ha situado la principal urgencia sanitaria fuera del hospital: "La urgencia no está en el hospital, está en la calle", en las condiciones en las que viven los migrantes.
Por su parte, García ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a la población y ha asegurado que "ninguna de las operaciones, consultas y asistencias se ha suspendido" y que existe un riesgo epidemiológico "moderado" para los migrantes y "bajo" para la población ceutí. La ministra ha reconocido que hay puntos del sistema sometidos a una fuerte presión y que la situación que atraviesa la ciudad "no es normal", pero ha vuelto a rechazar que pueda hablarse de colapso: "Hay lugares tensionados, no es normal lo que se está viviendo, pero eso no conlleva que haya un colapso".
Reconoce el agotamiento de los sanitarios
La ministra ha respondido también a las denuncias de los profesionales sanitarios, que aseguran estar desbordados, doblando turnos y trabajando en una situación que califican de insostenible.
García ha reconocido ese "sobretrabajo" y ha asegurado que los profesionales están dando "el 120%" en una situación excepcional. Sin embargo, ha diferenciado entre la elevada presión asistencial y un escenario de colapso: "¿Una angina de pecho es urgente? Sí. ¿Es un infarto? No".
Durante su intervención ante los medios, García ha defendido que han sido precisamente los profesionales sanitarios los que han evitado que se produzca un colapso y ha pedido no alarmar a la población porque, ha asegurado, que hablar de colapso sanitario puede interpretarse como que los pacientes dejan de recibir asistencia y eso "no se ha producido": "El hospital dispone de 101 camas ocupadas de un total de 275".
De hecho, ha informado de que el Ministerio tampoco ha solicitado profesionales a otras comunidades autónomas —como sí se hizo durante la DANA de Valencia—, aunque la ministra ha asegurado que lo hará si resulta necesario. "Entiendo que después de 15 días haya agotamiento de los profesionales", ha reconocido.
Espacios seguros para los migrantes
Para la ministra, el principal problema sanitario se encuentra ahora en las condiciones en las que permanecen los migrantes: "La urgencia no está en el hospital, está en la calle".
Por ello, Sanidad ha pedido a Ceuta que habilite "espacios seguros" en los que poder albergar a estas personas en condiciones adecuadas de salubridad y realizar controles epidemiológicos. García ha dicho que se considera "prioritario" disponer de estos lugares donde sea posible atender a esas personas, realizarles el seguimiento sanitario oportuno y aislar posibles casos cuando resulte necesario.
"Necesitamos más espacios para poder tener a los migrantes en las mejores condiciones posibles de salud para que podamos prevenir los brotes que puedan ocurrir", ha explicado. García ha defendido que disponer de estos lugares seguros para los migrantes también contribuirá a proteger al conjunto de la población de Ceuta.
60 profesionales más para afrontar la crisis
La ministra ha asegurado que actualmente hay 60 profesionales adicionales trabajando en el sistema sanitario para hacer frente a las consecuencias de la crisis migratoria. "No sé si todos los hospitales de España tienen capacidad de contratar 60 personas más de un día para otro", ha señalado.
Sobre las críticas recibidas por no haber acudido antes a visitar Ceuta, García ha sido clara: "El Ministerio de Sanidad no viene aquí, está aquí", ha respondido. También ha asegurado que desde la llegada del actual Gobierno se han incrementado la plantilla y los recursos sanitarios de Ceuta y Melilla, con un aumento del presupuesto del 70% y una mayor dotación tecnológica para sus hospitales.
"Vincular migración y enfermedades es xenófobo"
Uno de los momentos más tensos de la intervención de García se ha producido al abordar el riesgo de enfermedades entre las personas llegadas a Ceuta. El presidente del Colegio de Médicos de la ciudad aseguró el viernes en Más de uno que se habían detectado dos casos de tuberculosis, varios de sarna, además de infecciones que, en algunas situaciones, se habían complicado.
La ministra ha incidido sobre esto y ha respondido que vincular enfermedades con migrantes es "injusto y xenófobo", al igual que vincular delincuencia y migrantes o agresiones y migrantes: "Tienen enfermedades, como también tenemos nosotros", ha dicho.
"Los migrantes no traen enfermedades", ha repetido hasta en dos ocasiones, antes de reclamar una información rigurosa. Una periodista le ha vuelto a preguntar por el caso de tuberculosis de un joven marroquí que cruzó el pasado 30 de julio y García ha confirmado que se han detectado dos casos: uno correspondiente a esta persona llegada desde Marruecos y que ya se encontraba en tratamiento, y otro caso autóctono de Ceuta que llevaba tres meses bajo sospecha.
Además, ha informado de que existen circuitos asistenciales diferenciados y ha reiterado que el riesgo epidemiológico para la población ceutí es bajo: "Todos los ceutíes que quieran hacer uso de su sistema sanitario pueden hacerlo porque no hay colapso sanitario", ha concluido.
Cinco mujeres atendidas por agresiones sexuales
Durante el turno de preguntas, García también se ha referido a las mujeres que habrían sufrido agresiones sexuales. Según el Sindicato Unificado de Policía, se trataría de 15 casos atendidos, el último de ellos, correspondiente a una menor de 10 años que habría sido, presuntamente, agredida sexualmente por tres hombres marroquíes.
La ministra ha respondido que, según los datos trasladados por la consejera de Sanidad de Ceuta, se han cifrado en cinco las mujeres que han sido atendidas en la casa de crisis por agresiones sexuales desde el inicio de esta emergencia.

