La alerta es amarilla en el Pirineo oscense, comarcas del centro y sur de Huesca, Ribera del Ebro, Bajo Aragón, Gúdar y Maestrazgo. El Gobierno aragonés ha activado el Plan Especial de Protección Civil por Fenómenos Meteorológicos Adversos (PROCIFEMAR) y todos los efectivos del 112 están preparados para responder ante cualquier incidencia que pueda producirse. Las precipitaciones pueden provocar inundaciones en zonas bajas y crecidas en arroyos, barrancos y ramblas, por lo que se recomienda extremar la precaución.
La activación del PROCIFEMAR permite reforzar la vigilancia del episodio, anticipar la movilización de los recursos y mantener preparados los mecanismos de coordinación entre las administraciones y los diferentes servicios que forman parte del sistema aragonés de protección civil. La Agencia Estatal de Meteorología ha advertido de la posibilidad de chubascos fuertes o muy fuertes en el este peninsular, que podrían ir acompañados de tormentas, granizo y fuertes rachas de viento.
El 112 Aragón recomienda a la ciudadanía permanecer atenta a las predicciones meteorológicas y a los avisos oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y no acercarse a cauces, barrancos, ramblas, torrentes o zonas que puedan inundarse. En caso de encontrarse en una zona expuesta, es importante localizar los puntos más elevados y dirigirse hacia ellos si aumenta el nivel del agua. Nunca se debe intentar atravesar a pie o en vehículo una zona inundada, un vado, un barranco o un tramo de carretera cubierto por el agua, ya que la corriente puede arrastrar tanto a las personas como a los vehículos.
Dentro de edificios y viviendas, se aconseja cerrar puertas, ventanas y salidas de ventilación, colocar los documentos importantes, los objetos de valor, el agua, los alimentos y los productos peligrosos en lugares elevados y desconectar el interruptor general de la electricidad si entra agua en el inmueble. No se debe bajar a sótanos, garajes o zonas subterráneas ni permanecer en plantas bajas si el nivel del agua comienza a aumentar.
Si se utiliza un vehículo, no debe estacionarse junto a ríos, barrancos, ramblas, torrentes o puentes. Ante lluvias intensas, se recomienda circular preferentemente por carreteras principales y autopistas, reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y, si la visibilidad es insuficiente, detenerse en un lugar seguro y señalizar correctamente la posición del vehículo.

