" El inicio de curso más caro", así han definido algunos padres este primer día de clase. A la cesta de la compra se un el precio de los libros que este año han supuesto un desembolso medio de 300 euros por alumno.
El síndrome postvacacional puede definirse como el estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio y la vuelta a la vida activa, produciéndose molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento.
Este síndrome hace referencia a un estado de malestar genérico, con síntomas tanto psíquicos como físicos, afectando principalmente a personas jóvenes, menores de 45 años. También estos síntomas pueden aparecer en niños ocasionados por la vuelta al colegio después de las largas vacaciones de verano.
El síndrome postvacacional puede presentarse de diversas formas: síntomas físicos como cansancio generalizado, fatiga, falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración y síntomas psíquicos como irritabilidad, tristeza, falta de interés o nerviosismo.
Los expertos aconsejan no alargar las vacaciones hasta el día anterior de empezar a trabajar. Se recomienda volver de vacaciones un par de días antes para que la adaptación a la rutina sea más paulatina, empezando a habituarnos nuevamente a los ritmos de sueño y comida.
En 'Más de Uno Marbella' hemos hablado de lo que supone esta vuelta a la normalidad con nuestro psicólogo de cabecera, Buenaventura del Charco, en 'El Consultorio'. Puedes escuchar la entrevista aquí, en el audio adjunto.
Este síndrome toma su nombre del escritor francés Marie-Henri Beyle, conocido por el seudónimo de Stendhal, quien sufrió una extraña reacción cuando viajó a Florencia en 1817.
La consellera balear de Salud, Patricia Gómez, ha admitido que las esperas "han perdido agilidad" pero ha recordado que es habitual en agosto y que se trabaja en la derivación a entidades y centros privados. Reitera que, tras la aprobación del plan de choque, el objetivo es reducir las esperas un 20 por ciento el primer año y otro 20 por ciento el segundo año.