La selección española celebró este lunes un hito histórico: la consecución del segundo Mundial de fútbol de su historia. Tras vencer por un gol a cero a Argentina en la gran final de la Copa del Mundo, el combinado dirigido por Luis de la Fuente ha logrado bordar la segunda estrella dorada sobre su escudo.
La expedición aterrizó cerca de las 14:00 horas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas para dar comienzo a los festejos con el trofeo en suelo español. El primer acto oficial tuvo lugar en el Palacio de la Zarzuela con la recepción de los Reyes, quienes ya habían estado presentes en la final de Estados Unidos.
Una vez concluida la audiencia real, el equipo fue recibido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa, donde se celebró el saludo oficial a la plantilla y la foto de familia. En los jardines del recinto se instaló un escenario con el lema "Vamos España", rodeado por cientos de trabajadores del complejo, familiares e invitados.
Allí, Sánchez agradeció a la Federación el gesto de "compartir este triunfo con los hijos y las hijas de los trabajadores y trabajadoras", al tiempo que evocaba la célebre cita de Luis Aragonés: "las finales no se juegan, se ganan", y animó a repetir la hazaña en la cita de 2030 para "soñar con que no hay dos sin tres".
Una vez finalizados los compromisos protocolarios, dio comienzo la rúa sobre un autobús descapotable bajo el lema "Reyes del Mundo". El vehículo recorrió las calles principales de Madrid arropado por cerca de dos millones de personas, según datos de la Delegación del Gobierno.
Una rúa repleta de imágenes virales y anécdotas
A lo largo del recorrido se pudo ver a los futbolistas disfrutando al máximo de la histórica gesta lograda en América. Varios de ellos prefirieron ir sin camiseta para afrontar las altas temperaturas de este época del año, y algunos festejaron botella en mano, como Marcos Llorente con un Champagne Salon Blanc de Blancs, valorado en más de 2.000 euros.
Una de las estampas más comentadas en redes sociales la protagonizó una pancarta que la afición lanzó a Lamine Yamal. En ella, aparecía una imagen de su hermano pequeño, Keyne; sin embargo, al darle la vuelta, Fabián Ruiz descubrió una frase escrita a mano: "Velada del Año VII: Paredes vs Gavi", en clara alusión a los altercados ocurridos tras el pitido final frente a la albiceleste. El mensaje provocó las carcajadas del centrocampista andaluz y del propio Lamine.
El encargado de poner banda sonora al trayecto fue Borja Iglesias, quien improvisó su propio set de DJ en la parte superior del autobús. También se dejaron ver detalles llamativos como Ferran Torres luciendo una gorra con el lema "Make Spain Great Again", Lamine degustando un cono gigante de golosinas o una pancarta con la Copa del Mundo ilustrada con el rostro de Luis de la Fuente.
La música, muy presente en el fin de fiesta en la Plaza de Cibeles
Tras completar la rúa, la comitiva desembarcó en la Plaza de Cibeles para la gran fiesta final. Los presentadores del evento fueron llamando uno a uno a los 26 miembros de la convocatoria, que saltaron al escenario al ritmo de las canciones seleccionadas por ellos mismos.
Una de las entradas más virales fue la de Borja Iglesias, que irrumpió cantando a pleno pulmón el clásico tema de rap "Cantando" de Kase.O, teniendo que ser cortado por los speakers porque no tenía ninguna intención de dejar de cantarla.
Durante las intervenciones, Rodri Hernández tomó la palabra para poner en valor la figura de Ferran Torres, autor del gol decisivo en la final: "Es una persona muy importante para este grupo, un jugador que ha sido muchas veces criticado de forma injusta y que hoy ya forma parte de la historia del fútbol español", reivindicó el centrocampista.
Posteriormente se sucedieron las actuaciones musicales de Ana Mena, Lola Índigo y Arde Bogotá. Durante la presentación del grupo murciano, Marc Cucurella tomó el protagonismo al tocar a la batería antes de que entraran los músicos, para después animarse a entonar su canción junto al público reviviendo el célebre momento de la Eurocopa.
El broche de oro musical lo puso Aitana con "Superestrella", la canción que ha acompañado como amuleto a La Roja a lo largo de todo su recorrido mundialista. Como fin de fiesta, Rodri levantó la Copa del Mundo al cielo de Madrid para culminar una celebración que el país entero anhelaba repetir 16 años después





