Unos 645 millones personas padecieron hambre en 2025, el 7,8 % de la población mundial -según Naciones Unidas- que señala que todavía estamos muy lejos de llegar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se calcula que 520 millones de personas podrían seguir padeciendo hambre en 2030.
La presidenta de Manos Unidas, Cecilia Pilar, está convencida de que “el hambre puede alimentar los conflictos y de que los conflictos provocan más hambre”. Y añade que “usar el hambre como arma de guerra conduce a que ingentes cantidades de personas sucumban al flagelo de la inanición y perezcan”. Y se pregunta, ¿Cómo es posible que el mundo se enfrente impasible al desafío que supone el hambre de 645 millones de personas?
Manos Unidas habla de una espiral: el hambre puede alimentar los conflictos y los conflictos provocan más hambre
Hay suficientes alimentos, pero el problema es que millones de personas no pueden acceder a ellos. Manuel Sánchez-Montero, director general de Acción contra el Hambre en España, explica que esta lacra “es consecuencia de los conflictos, la pobreza, las desigualdades y la falta de oportunidades, no de una escasez global de alimentos". Y recuerda que “defender la paz exige también defender el derecho de todas las personas a alimentarse, a vivir con dignidad y a tener un futuro”. Ese es el compromiso que desde Manos Unidas: “seguir poniendo el hambre en el centro, denunciar sus causas y acompañar a quienes la sufren”.
Hay que seguir poniendo el hambre en el centro
Dos de cada tres personas que sufren hambre extrema se concentran en 10 países, según Acción contra el Hambre
En el foco, territorios como Sudán del Sur, Yemen, Etiopía o Gaza. El caso de la Franja, como admite Esperanza Santos de Médicos Sin Fronteras, es especialmente sangrante. En Gaza lo que se ha hecho “es un uso más macabro de hambre y de la comida”. Lamenta que es una espiral de injusticias. “La gente tiene hambre, está desesperada y en el momento en el que puede acceder a comida o son asesinados o se tienen incluso que pegar y matar” para conseguirla.
En Gaza se ha hecho un uso macabro del hambre
Las organizaciones humanitarias son conscientes que no habrá paz duradera mientras millones de personas no puedan alimentarse con dignidad, porque proteger los medios de vida es prevenir conflictos. De hecho, según los datos que maneja Manos Unidas, más de la mitad de quienes padecen hambre severa es por culpa de un conflicto o una guerra.
Los conflictos se han convertido en la primera causa de las crisis alimentarias
Los datos de 2025 son demoledores. Casi 9 de cada 10 de las personas desplazadas por la fuerza vivían en países o territorios con crisis alimentarias. En torno a 2.100 millones de personas sufrieron el año pasado inseguridad alimentaria moderada o grave. Y 266 millones presentaron altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en 47 países y territorios: cerca del 23% de la población analizada y casi el doble que hace una década. Además, 35,5 millones de niñas y niños presentaban desnutrición aguda y cerca de 10 millones de menores desnutrición aguda grave.
Hay un retroceso tras dos décadas de avances
De hecho, según se desprende del informe “Global Hunger Index 2026” publicado en español por Ayuda en Acción, la lucha contra el hambre ha dado un paso atrás a nivel global tras casi 20 años de avances y afecta de forma grave y alarmante a 44 países. Y lo peor es que no hay visos de mejora.

