Este jueves se cumplen tres años de las últimas elecciones generales. Tres años del 23J y del "somos más", de Pedro Sánchez, que, en realidad, fueron menos. Aquella jornada electoral, la primera con Alberto Núñez Feijóo como candidato del PP y aspirante a instalarse al primer intento en la Moncloa, los socialistas perdieron en los comicios, pero no en la aritmética.
Explica Miguel Ondarreta en Más de uno que, en la cabeza del líder del PSOE, ya había aquella noche una ecuación en la que entraba el líder de Junts, Carles Puigdemont, con el precio que hubiera que pagar. Si era con la amnistía que los socialistas negaron que fueran a impulsar durante toda la campaña, "también valía".
La foto de la tribuna que cobra un nuevo significado tres años después
El 'somos más' de Sánchez fue muy bien recibido por los simpatizantes que le jalearon cuando irrumpió en la tribuna que el PSOE había colocado en el exterior de la sede de Ferraz. Le acompañaba su mujer Begoña Gómez, la exvicepresidenta María Jesús Montero, Cristina Narbona (la presidenta del partido) y Santos Cerdán, exultante y celebrando como el que más.
Pero aquella foto cobra un nuevo significado tres años después. Lo que parecía una imagen sólida se va derrumbando por momentos a raíz de los últimos varapalos judiciales y electorales que se han producido en el PSOE en los últimos años.
Begoña Gómez: juicio con jurado popular por presunto tráfico de influencias y malversación
La Audiencia Provincial de Madrid ordenó la semana pasada continuar con el procedimiento de juicio con jurado contra Begoña Gómez por dos delitos, tráfico de influencias y malversación, sobreseyendo los otros dos por los que la acusaba el juez Juan Carlos Peinado, corrupción en los negocios y apropiación indebida. También se ordenó seguir el procedimiento con jurado contra la asesora Cristina Álvarez, pero solo por un presunto delito de malversación de caudales públicos en relación con el software que se creó en la cátedra que codirigió Gómez.
Los magistrados estimaron así parcialmente los recursos presentados por la Fiscalía y las defensas contra el auto del juez Peinado que envió a juicio con jurado a Gómez, Álvarez y al empresario Juan Carlos Barrabés, y los revocaba parcialmente, descartando que la mujer del presidente cometiera delitos de corrupción en los negocios y apropiación indebida.
Santos Cerdán: al frente de una trama para proteger judicialmente al PSOE
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, situó el pasado mes de junio al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en un papel "superior" dentro de la presunta trama investigada en el denominado 'caso Leire Díez' y sostuvo que la estructura del partido habría sido utilizada para intentar "desestabilizar" causas judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno.
En su auto, el magistrado consideró que el "objetivo último" de la organización era "proteger los intereses puestos en juego" en los procedimientos judiciales abiertos contra dirigentes socialistas o miembros del entorno del Ejecutivo. Entre las actuaciones investigadas, el juez mencionó maniobras dirigidas contra magistrados y fiscales vinculados a causas sensibles para el Gobierno, como la jueza Beatriz Biedma, instructora del caso del hermano de Pedro Sánchez, o el juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez.
Pedraz fijó como "punto de inflexión" el periodo de reflexión anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en abril de 2024, después de que se abrieran diligencias contra su esposa. En ese contexto, el juez situó una reunión celebrada el 26 de abril en la sede socialista de Ferraz entre Santos Cerdán y Leire Díez. A partir de ese momento, según el auto, Cerdán habría puesto "la estructura del Partido Socialista al servicio de la organización criminal". El magistrado sostuvo en su informe que desde Ferraz se habrían sufragado actividades destinadas a influir en funcionarios y empleados públicos mediante sobornos.
Cristina Narbona: blindaje total a Sánchez y un rotundo "no" a la imputación del PSOE
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, compareció ante el Senado este miércoles, donde aseguró con firmeza que no existía absolutamente ninguna razón jurídica ni política para que Pedro Sánchez acabase siendo imputado en la causa que investiga el juez Santiago Pedraz. La dirigente trazó una línea roja inquebrantable alrededor de la figura del presidente, tanto que llegó a afirmar que ponía la "mano en el fuego" por él.
Uno de los puntos más tensos de su comparecencia fue cuando la conversación giró en torno al vínculo de Narbona con la exmilitante socialista Leire Díez, figura central de la supuesta trama para desestabilizar investigaciones judiciales. La presidenta del PSOE admitió haber mantenido ocho o nueve reuniones con ella a lo largo de la última década, pero negó categóricamente haber actuado como su protectora, rechazando cualquier implicación en sus nombramientos en empresas públicas. Dejó claro que su trato fue cordial, pero carente de una verdadera relación de amistad.
En la misma línea se mantuvo al abordar el papel de Cerdán. Narbona sostuvo su presunción de inocencia, aunque no ocultó su seria preocupación ante el contenido de los recientes informes elaborados por la UCO.
María Jesús Montero y la derrota electoral del PSOE
La exvicepresidenta primera del Gobierno y candidata socialista a la Junta de Andalucía tocó suelo electoral el pasado 17 de mayo y obtuvo su peor resultado histórico en los comicios andaluces. Pese a resistir el envite que muchos pronosticaban, su candidatura dejó 29 escaños, empeorando así los números de Juan Espadas.
Las elecciones andaluzas fueron la traca final de un camino electoral en el que el PSOE no levantó cabeza y que se inició en diciembre de 2025 con los comicios de Extremadura. Tras ellos, Miguel Ángel Gallardo dimitió como secretario general del PSOE de Extremadura. ¿El motivo? El resultado electoral que hizo que el partido consiguiera 18 diputados, el peor resultado en la historia del partido en la región y que representó diez parlamentarios menos que los 28 con los que empató en 2023 con el PP.
En Aragón, el PSOE de Pilar Alegría se hundió y siguió pagando el desgaste nacional encarnado en la figura de Pedro Sánchez. Alegría, lejos de plantar cara a Azcón, dejó al PSOE al borde de su peor resultado histórico, el que se produjo en 2015, entonces con Javier Lambán, cuando logró 18 escaños.
En Castilla y León, el PSOE no vivió tal varapalo como se presagiaba, pero no fue suficiente para formar una alternativa de gobierno. Carlos Martínez logró algo inaudito: darle la vuelta a la situación con dos escaños adicionales que los socialistas lograron con respecto a los anteriores comicios.
