El desahucio de ocho familias en un edificio de la calle Nicolás Estévanez, en Las Palmas de Gran Canaria, no se producirá, al menos por ahora. La jornada, que había comenzado con la incertidumbre de ocho hogares pendientes de un lanzamiento, terminó abriendo una vía de negociación para buscar una solución habitacional para las personas afectadas.

Desde primera hora de la mañana, la calle Nicolás Estévanez se convirtió en el punto de encuentro de vecinos, activistas y personas solidarias con las familias. Alrededor de un centenar de personas respondieron a la convocatoria de la plataforma ciudadana Derecho al Techo y se concentraron desde primera hora a las puertas del edificio para tratar de impedir los lanzamientos. Finalmente, la Sareb solicitó al juzgado la suspensión de los lanzamientos, abriendo una nueva etapa en la que se estudiará la situación de cada uno de los hogares afectados. La suspensión supone, de este modo, un paréntesis y también una oportunidad para las familias. La negociación que ahora se abre entre la Sareb, una sociedad creada con capital público, y Derecho al Techo en representación de los afectados tendrá como objetivo encontrar una salida habitacional para cada caso. Entre las posibilidades sobre la mesa se encuentra el acceso a alquileres sociales. Para Derecho al Techo, la jornada deja así una primera victoria: los ocho desahucios no se ejecutarán y se abre la posibilidad de negociar condiciones que permitan a las familias permanecer en sus hogares mediante una alternativa habitacional. Mientras tanto, la concentración de esta mañana ha evidenciado una vez más el papel de la movilización ciudadana frente a los procedimientos de desahucio. En Nicolás Estévanez, lo que estaba previsto como una mañana marcada por ocho lanzamientos terminó con una negociación encima de la mesa y con las familias ganando tiempo para intentar convertir la suspensión en un alquiler social.

