Dos comarcas han unido sus fuerzas para recuperar una ruta que fue muy utilizada por pastores y comerciantes. Se trata de la Ruta de los Pilones, que parte de Teruel capital y llega hasta Morella. Este GR 265 recorre las comarcas Comunidad de Teruel y el Maestrazgo.
Como explica el presidente de la comarca Comunidad de Teruel, José Herrero, “se trata de una antigua ruta de herradura que unía Teruel con Levante y estaba marcado por grandes pilones de piedra, de entre dos metros y dos metros treinta, que servían para marcar el camino en caso de ventiscas, nevadas o en momentos en los que era muy fácil perderse”. Estos pilones están separados entre sí por una distancia de entre 30 y 50 metros y era muy sencillo seguir el camino ya que se veían desde lejos.
Este camino tiene un gran atractivo “por el contraste de los paisajes, desde la montaña hasta los sabinares, y la orografía que se atraviesa”, añade Herrero. Además, junto a algunos pilones se han colocado diferentes estatuas que recuerdan algunos de los oficios tradicionales y casi perdidos, desde el pastoreo, el esquile o el del comercio.
Desde Teruel parten dos caminos para comenzar esta Ruta de los Pilones, el tramo que trascurre por la comarca Comunidad de Teruel son 48 kilómetros, llega hasta Allepuz y atraviesa localidades como por Valdecebro, Corbalán, Cedrillas y El Pobo.
Desde Allepuz, la Ruta de los Pilones continúa por la comarca del Maestrazgo cruzando localidades como Fortanete, Villarroya de los Pinares, Cantavieja o La Iglesuela del Cid. “Hemos querido recuperar esta ruta para que el visitante venga a Teruel y pueda conocer la variedad de paisaje, la historia y los recursos turísticos que tenemos que ofrecerles”, ha asegurado José Herrero.
