El acto de campaña del PSOE celebrado en Teruel con la participación del presidente del Gobierno y secretario general del partido, Pedro Sánchez, ha estado marcado por un momento de tensión tras escucharse un insulto por parte de una mujer al comienzo del acto.
Durante su intervención, se ha escuchado una voz que le ha increpado al grito de "hijo de puta".
El incidente se ha producido mientras Pedro Sánchez agradecía las palabras de otros intervinientes y obligó a Sánchez a interrumpir brevemente su discurso.
Ante esto el presidente reaccionó con varios "¡bueno!" y agradecimientos al resto del público, tratando de rebajar la situación y retomar el hilo del acto ante los aplausos y muestras de apoyo de los asistentes.
Una vez recuperada la calma el presidente lanzó un mensaje político, señalando que "quienes insultan son aquellos que no tienen argumentos ni nada que ofrecer a la sociedad". Con esta frase, el presidente ha convertido el insulto en un alegato contra la crispación política y a favor del debate basado en propuestas, cerrando filas con sus seguidores y reforzando la idea de que los ataques personales son síntoma de la falta de proyecto y de ideas.

