Consejo de Ministros

La ley antitabaco: más espacios sin humo y mayores restricciones

La ley antitabaco ha pasado a su tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados tras ser aprobada por el Consejo de Ministros. El proyecto de ley, impulsado por el Ministerio de Sanidad, prohíbe el consumo en terrazas de bares, estaciones de transporte y espectáculos al concierto al aire libre, entre otros espacios. Además, la ley prohíbe el consumo a los menores de edad y se actualiza incluyendo los cigarrillos electrónicos y otras formas tabacaleras alternativas.

Redacción

Zaragoza |

Cigarrillos consumidos en una terraza/Pexels/ Basil MK

El Consejo de Ministros ha aprobado la nueva ley antitabaco, que pasa a su tramitación parlamentaria en las Cortes. "La última regulación fue de 2010, han pasado más de 15 años y cuando una normativa de este tipo no se renueva, pierde efectividad", asegura Rodrigo Córdoba García, delegado en Aragón del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo. La nueva ley antitabaco prohíbe el consumo en:

  • terrazas de bares
  • estaciones de transporte
  • espectáculos y conciertos al aire libre
  • exteriores de centros sanitarios, educativos, universitarios y sociales
  • parques infantiles y zonas culturales o deportivas
  • vehículos de transporte con conductor

El objetivo de la ley es seguir reduciendo el consumo de tabaco. Desde la última reforma, las ventas de tabaco se han reducido a la mitad, según cuenta Rodrigo Córdoba. Entre sus medidas se encuentra la prohibición de consumo a los menores de edad, con multas mínimas de 200 euros para los padres o tutores legales. Actualmente solo está prohibida su venta a los menores de edad.

No solo se ve afectado el tabaco tradicional, sino también las nuevas formas de consumo. La ley se aplica de igual forma a:

  • cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina
  • bolsitas de nicotina para uso oral
  • productos a base de hierbas usados para fumar, vaporizar o inhalar
  • dispositivos para el consumo de productos calentados

Rodrigo Córdoba García afirma que "la sociedad en conjunto debe madurar y darse cuenta de que estos productos no solo son solo peligrosos por sí mismos, sino porque inducen a los menores a transitar al cigarrillo comercial". Según el delegado en Aragón del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, su efectividad "dependerá de la voluntad de las comunidades autónomas, ayuntamientos y de la sociedad en su conjunto, si la sociedad está mentalizada de que esto es importante, la presión social, más que la amenaza de la multa, llevará al cumplimiento". Además, añade que una gran parte de la población fumadora está a favor de la nueva regulación porque le va a ayudar a abandonar su adicción: "los que están en contra son los que tienen intereses con la industria tabacalera".