“Los Caprichos” fue la única serie de estampas que se publicaron en vida de su autor, Francisco de Goya. Los publicó él mismo y en febrero de 1799 puso un anuncio en el periódico más leído de Madrid. A los diez días de su puesta en venta, el propio Goya los retiró. ¿Qué es lo que sucedió? Esta es la trama que se encuentra en el origen de “El juicio”, la última novela del escritor Luis Zueco y en la que indaga en un momento histórico y desconocido de la vida del autor aragonés.
En esta historia entra también en juego la figura de la Inquisición que, como explica Luis Zueco, “con Los Caprichos, Goya está haciendo un juicio a la sociedad. Para él y los para los ilustrados, la sociedad estaba enferma y había que combatir la superstición, la ignorancia, los abusos” y se ve en sus obras más personales como las diferentes series de grabados. A finales del siglo XVIII, la Inquisición era una institución que estaba casi anulada, pero todavía podía hacer mucho daño si, como en el caso de Francisco de Goya, le confiscaba todos sus bienes. Y el pintor aragonés estuvo en dos ocasiones bajo su yugo.
En la novela aparece también Angélica Díez. Es la protagonista que guía al lector a través de la Madrid cortesana, pero también a la del pueblo. Llega a la capital con su padre y para introducirse en la Corte, buscan a Francisco de Goya para que le haga un retrato y se exponga en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El pintor “era capaz de moverse, a través de su obra entre las luces de la Corte y las sombras de la realidad que vivían en el pueblo y Angélica está en esas sombras”, asegura Zueco.
La genialidad de Francisco de Goya no sólo está en su obra sino en que fue un hombre muy moderno parea su época. “Goya es muy actual, fue el primer artista moderno con un legado muy contemporáneo. Intento mostrar la relevancia que tuvo la figura de Goya, algo que se ve, sobre todo, en sus dibujos”, afirma Luis Zueco, quien también defiende que “hay que reivindicar que es aragonés y que cambió la historia del arte”, y es que son muchas la personas, sobre todo fuera de Aragón, que piensan que Goya es de Madrid.
