La Biblioteca

Criaturita, el camino de cuánto se puede vivir en la negación sin que te devore

“Criaturita” es la novela de la escritora zaragozana María Bastarós que sumerge al lector en un proceso de aprendizaje, de superación de un duelo y de un momento vital que puede terminar en la autodestrucción.

Lourdes Funes

Zaragoza |

La escritora María Bastarós/Lourdes Funes

La Biblioteca se abre a la historia de Kaila, una joven que vive en un pueblo junto a un lago y en el que, según la leyenda, vive una criatura. Una historia popular que el padre de Kaila pensaba que era cierto. Tras su muerte y la desaparición de varias mujeres, hace que quiera demostrar que esa idea de su padre tenía más de realidad que de leyenda. Esta es la base de “Criaturita”, una novela con la que la escritora zaragozana María Bastarós, ha querido hablar “de todo lo que no sabemos de nosotros mismos y los monstruos que podemos ocultar bajo la superficie”.

Para ello utiliza el género de thriller a través de la trama de la extraña muerte del padre de Kaila y de las desapariciones misteriosas, pero para Bastarós “es una novela de aprendizaje que tiene que ver con la evolución del personaje principal que está perdida en un duelo terrorífico”.

No sólo se trata todos los sentimientos que giran en torno al duelo, sino que aparecen temas como la depresión, la locura, la búsqueda de la validación externa que cada vez afecta más a las personas, pero en esta ocasión, relacionada con una joven de 16 años, pero con alma de adolescente.

Otro de los temas que aparecen reflejados en la novela es el autoengaño. Kaila se resiste a aceptar la muerte de su padre, un científico de renombre que salió en una prestigiosa revista hablando de una “criatura” que vivía en el lago. Tras las desapariciones, la protagonista” se aferra a esa “fantasía” para mantener vivo el recuerdo de su padre.

El problema es que, como indica la autora, el autoengaño no permite a Kaila avanzar ni enfrentarse a la verdad. Pero no sólo respecto a su padre, sino también en la relación con su madre o con los hombres. Al final “se trata de ver cuánto tiempo se puede vivir o sobrevivir en la negación sin que la negación te devore”, añade Bastarós.