Las cataratas de Niágara son todo un espectáculo natural, uno de los lugares más visitados del mundo. Un destino que es frontera entre Estados Unidos y Canadá, así que como dice Manuel Barranco “Chef Manolito”, este punto “entre dos aguas” o “entre dos tierras” es también el lugar idóneo para probar un plato “entre dos panes” como son los bocadillos. La propuesta que hace para #ComernoselMundo nos sitúa en el lado canadiense.
Desde este punto, la primera propuesta es un bocadillo de langosta. Chef Manolito indica que, en primer lugar, no tenemos que imaginarnos las langostas como las que nos encontramos en aguas gallegas, son algo diferentes y de un precio mucho inferior. En casa podríamos hacer este bocadillo con langostinos. Los canadienses cuecen y limpian las langostas y las sirven en un pan de bocadillo estilo hot dog. Se le acompaña en el pan con lechuga, cebollino, sal y una mahonesa con un toque de limón.
Otro de los bocadillos que se pueden encontrar en esta zona y que recomienda Manuel Barranco es un “Pig Meat”. Un bocadillo con carne de cerdo en tiras. Similar a lo que aquí hacemos con carne mechada, pero sin desmigarla. La tercera propuesta es un pastel salado realizado con mesa quebrada o de hojaldre rellena de ternera o cerdo y aderezada con canela y nuez moscada. Un plato que tenemos en la retina y que asociamos al oso Yogui y a su amigo Bubu.
La propuesta gastronómica finaliza con un postre elaborado con bizcocho y dulce de leche realizado con jarabe de arce. Al contrario de lo que se realiza en otros países, el bizcocho va en la parte superior y el dulce de leche elaborado, en la parte de abajo.
