Desafío Viajero

Hobbiton, donde surgió la aventura del anillo único

Nueva Zelanda es un paraíso para disfrutar de la naturaleza, en las antípodas de España y Luis Tobajas abre su Desafío Viajero a un rincón muy concreto de la Isla del Norte. Se trata de Hobbiton, el lugar en el que se rodó muchas de las escenas del Señor de los Anillos, el poblado de Frodo Bolsón.

Lourdes Funes

Zaragoza |

Luis Tobajas/Lourdes Funes

¿Existe la Tierra Media, la Comarca? ¿Se pueden visitar los escenarios que aparecen en las sagas más taquilleras del cine como son El hobbit y El Señor de los Anillos? Luis Tobajas nos lleva a ellas en #DesafíoViajero. Para ello tenemos que desplazarnos hasta la Isla Norte, en Nueva Zelanda y ahí nos descubre un lugar llamado Hobbiton. Se trata del poblado de los hobbits tal y como se ve en las películas incluidas las casas cuevas.

Tal y como cuenta Luis Tobajas, se trata de una granja que descubrió Peter Jackson a comienzos de los años 2000, se llama Matamata y pertenece a la familia Alexander. En aquel momento lo vio perfecto para ubicar el hogar de los hobbits. Ahí creó la aldea en la que vivía Frodo Bolsón y sus amigos, pero una vez rodadas las películas, se desmontó todo el decorado. Años después, Peter Jackson decidió rodar la saga del Hobbit y se volvió a poner en contacto con los Alexander. El acuerdo en esta ocasión fue distinto ya que los dueños pidieron que se quedaran todos los escenarios cuando terminara la grabación.

Ahí tuvieron el negocio, tras el éxito de las películas son miles de personas que, cada día, visitan Hobbiton. Luis Tobajas cuenta cómo se pueden ver 44 casas de hobbits con todo tipo de detalle, desde las calabazas al quesero o el lechero, todo el recinto se puede visitar en unas dos o tres horas. Una de las curiosidades que cuenta Tobajas es que el Árbol de Bolsón Cerrado es artificial porque los árboles de la zona no cumplían con los colores que debía tener la Comarca.

La historia real del anillo

Hobbiton es un poblado artificial, creado para recrear la película sobre varios libros, pero lo que si que hay de fondo es una leyenda que puede ser el origen de El Señor de los Anillos. Cuenta Luis Tobajas que en la Inglaterra de 1785, había un granjero en el condado de Hampshire que descubre una sortija con una cadenita de la Edad Media. Pero ese anillo era especial porque tiene 10 caras y una inscripción en latín que pone “Seneciane vivas in Deo”, lo que vendría a ser “Seneciado que vivas en Dios”. Pero esta inscripción está realizada con faltas de ortografía y como si se hubiera realizado muy deprisa.

Un siglo después, continúa Tobajas, a unos 120 kilómetros de esa granja, en la conocida como “Montaña del enano”, en unas ruinas romanas del dios Nudens aparece una tablilla que le llaman “de la maldición” porque lanza un maleficio a un tal Silvano que había perdido un anillo y viene a decir que “está escrito a los que se llamen senecianos que no se les permita gozar de buena salud hasta que devuelvan el anillo al templo”. Fue el arqueólogo Mortimer Weller quien oficializa esa conexión.

Client Challenge

Este arqueólogo decide contratar a un experto en filología de Oxford para investigar la tablilla, el templo en el que se encontró y la inscripción del anillo. Ese experto se llamaba John Ronald Reuel Tolkien, que años después creó el universo del Señor de los Anillos.