BARÓMETRO ECONÓMICO DE SEVILLA

La economía en la provincia crecerá un 2,8% en 2026 y cinco décimas menos en 2027

La estabilidad y el crecimiento económico continuarán en la provincia de Sevilla durante 2026 y 2027. Aunque con un ritmo progresivamente menor, para los próximos años se espera que la economía siga creciendo: un 2,8% en 2026 y un 2,3% en 2027. Esta moderación respondería, por un lado, a la vuelta progresiva del crecimiento a niveles más habituales tras varios años de fuerte dinamismo y, por otro, a la incertidumbre que plantea el contexto internacional.

Mar Chacón

Sevilla |

La economía en la provincia crecerá un 2,8% en 2026 y cinco décimas menos en 2027
La economía en la provincia crecerá un 2,8% en 2026 y cinco décimas menos en 2027 | Europa Press

Así lo recoge el vigesimoctavo número del Barómetro Económico de Sevilla (BES), elaborado conjuntamente por el Colegio Profesional de Economistas de Sevilla y la Universidad Loyola, que analiza la coyuntura correspondiente al tercer trimestre de 2026, y que se ha presentado este martes en la sede del Colegio de Economistas de Sevilla, tal como destaca la institución académica en una nota de prensa.

Otro de los grandes indicativos es la mejora del empleo en la provincia, especialmente intensa en 2026. Tras aumentar un 1,3% en 2025, el número de personas ocupadas crecería un 3,0% en 2026 y un 2,4% en 2027. La tasa de paro, que se situó en el 13,9% en 2025, bajaría hasta el 12,7% en 2026, y se mantendría prácticamente estable en 2027, en el 12,6%.

Para María del Carmen Delgado, directora ejecutiva del Barómetro Económico de Sevilla y directora del Departamento de Economía de la Universidad Loyola, el aumento del empleo y el descenso del paro respaldan esta trayectoria de "crecimiento con solidez". Sin embargo, este dinamismo se verá condicionado por la inflación y el contexto internacional. "El repunte de la inflación en 2026 es el principal factor de presión a corto plazo sobre hogares y empresas. Las perspectivas seguirán dependiendo del entorno internacional, en especial de los precios de la energía, y de la capacidad de la economía provincial para reforzar la inversión y la productividad a medio plazo".

Precisamente la inflación repuntaría hasta el 3,5% en 2026, por el encarecimiento de la energía asociado al conflicto en Oriente Medio, y, en 2027, se moderaría hasta el 2,7%, aunque por encima del objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo (BCE), fijado en el 2% a medio plazo.

Junto a la directora del informe, ha estado en la presentación el decano del Colegio Profesional de Economistas, Francisco J. Tato; y Rafael Peral, responsable de Instituciones, Convenios y Colectivos de Caja Rural del Sur.

INDICADORES DE LA ECONOMÍA SEVILLANA

Los indicadores de la economía sevillana confirman también el crecimiento. Al respecto, la creación de sociedades mercantiles se mantiene en niveles elevados y se recupera en verano, especialmente en la provincia de Sevilla. Apunta a una capacidad emprendedora sólida en la que Sevilla conserva una posición más favorable que el conjunto regional, aunque más sensible a los episodios de incertidumbre.

El Consumo de Energía Eléctrica refleja estabilidad con volatilidad y el Índice de Confianza Empresarial retrocede en primavera, aunque repunta en el tercer trimestre. La recuperación de este último devuelve la confianza a valores próximos a los de comienzos de año y elimina el diferencial favorable a Sevilla.

Sin embargo, la sensibilidad del indicador ante el encarecimiento de la energía muestra que las expectativas empresariales siguen muy expuestas al entorno externo.

En el sector turístico, las pernoctaciones se mantienen sobre niveles prepandémicos, con máximos en Sevilla, mientras que el comercio exterior sevillano se deteriora, con el saldo más bajo desde 2022. El crédito pierde impulso y las hipotecas se estabilizan en cotas elevadas.

En conjunto, Sevilla conserva una posición favorable, apoyada en el empleo y el turismo, pero con mayor moderación que Andalucía en el sector exterior y las expectativas empresariales.

ÍNDICE BES PARA EL SEGUNDO TRIMESTRE

El Índice BES se situó en 116,9 puntos en Sevilla durante el segundo trimestre de 2026, prácticamente sin cambios respecto al trimestre anterior (117,0), mientras que Andalucía experimentó un notable crecimiento, hasta alcanzar los 133,8 puntos (frente a 112,6).

En Sevilla, el turismo y el empleo destacan como principales motores económicos, con las pernoctaciones y las afiliaciones a la Seguridad Social en máximos históricos. Sin embargo, las exportaciones, la creación de sociedades y la confianza empresarial retroceden, frenando el dinamismo provincial.

Por su parte, Andalucía registra una evolución más favorable, impulsada principalmente por el turismo y las exportaciones. El informe apunta así a una moderación de la actividad económica más acusada en Sevilla que en el conjunto de Andalucía, aunque advierte de que los datos todavía no incorporan el consumo de energía eléctrica, cuya inclusión previsiblemente reduciría ambos índices.

CONTEXTO NACIONAL E INTERNACIONAL

A nivel global, el informe señala que la economía mundial afronta un nuevo choque energético. Las restricciones al tráfico por el estrecho de Ormuz llegaron a paralizar 10,9 millones de barriles diarios de producción de crudo en mayo. Tras la expiración del alto, el precio del petróleo Brent alcanzó una media de 114,2 dólares por barril en septiembre, un 82,5% más que en diciembre de 2025.

Para las economías europeas el encarecimiento es mayor, porque la depreciación del euro eleva el aumento del Brent medido en euros hasta el 85,6%. El choque se ha trasladado con rapidez a los precios y a la política monetaria.

La inflación de la zona euro pasó del 1,7% en enero al 3,8% en septiembre, y la de EE. UU. se situó en el 3,4% en agosto. Aunque Europa es la región más expuesta y la que más ha sufrido, la economía española mantiene un diferencial de crecimiento favorable. Su PIB aumentará un 2,6% en 2026, según el Loyola Economic Outlook, cifra que coincide con el orden de crecimiento del FMI, que eleva su previsión para España al 2,5% en 2026 y, el Banco de España, la sitúa en el 2,6%.

Aun así, el choque tiene costes visibles: la inflación armonizada llegó al 5% en septiembre, 1,2 puntos porcentuales por encima de la zona euro; la subida salarial pactada en convenio (3,04%) es inferior a la inflación media del año (3,4%), y el euríbor a 12 meses subió al 3,24% en septiembre.