La campaña de vendimia 2026 comenzó hace unos días y se presenta con perspectivas muy favorables para el sector vitivinícola malagueño. Tras varios años marcados por la sequía y, más recientemente, por la incidencia del mildiu, el viñedo afronta esta cosecha en unas condiciones especialmente positivas, tanto desde el punto de vista sanitario como productivo.
Las condiciones climáticas registradas desde el otoño han sido determinantes para la evolución del cultivo. Las precipitaciones acumuladas han superado en torno a un 15 % la media histórica, destacando especialmente las lluvias del mes de abril, que han permitido recuperar las reservas hídricas del suelo.
Las temperaturas medias se han situado entre uno y dos grados por encima de los valores habituales durante todo el ciclo vegetativo. Aunque las olas de calor y los episodios de terral registrados a finales de julio han provocado un cierto estrés hídrico y han limitado ligeramente el engorde de la baya en algunas zonas, estos factores no han comprometido, por el momento, ni la sanidad ni la calidad del fruto.
El estado fitosanitario constituye uno de los aspectos más destacados de la campaña. A diferencia del pasado año, la incidencia del mildiu ha sido prácticamente inexistente en toda la provincia gracias a unas condiciones meteorológicas más favorables y a la eficacia de los tratamientos preventivos.
Las previsiones apuntan a una calidad de la uva excelente o muy buena, favorecida por un correcto desarrollo de la masa foliar y unas temperaturas nocturnas que están permitiendo una maduración lenta y equilibrada.
La estimación inicial sitúa la cosecha en torno a 2,6 millones de kilogramos de uva, recuperando los niveles habituales de producción tras varias campañas complicadas.
EL régimen de temperaturas y precipitaciones ha propiciado el adelanto de la vendimia en aproximadamente una semana. La vendimia ya ha comenzado de forma puntual en las zonas más tempranas, Axarquía (24 de julio) y la zona Norte (27 de julio), y se irá generalizando entre los últimos días de julio y la primera quincena de agosto al resto de la provincia, retomando un calendario de recogida más habitual que en años anteriores.
El Consejo Regulador recuerda que estas previsiones corresponden a la situación actual de la campaña y que la evolución meteorológica de las próximas semanas será determinante para confirmar las expectativas iniciales. No obstante, el sector afronta la vendimia 2026 con un prudente optimismo. La combinación de unas precipitaciones bien distribuidas, un excelente estado sanitario del viñedo y una evolución favorable de la maduración permite prever una de las mejores campañas de los últimos años tanto por calidad como por recuperación del volumen de producción.

