INCENDIOS FORESTALES

El bombero forestal, viral por su carta sobre los incendios, pide autocrítica: "Si hiciéramos los deberes y dejáramos de decir que lo arregle el Estado..."

Miguel Alanda ha hablado en Por fin abatido y destruido por los incendios que han arrasado su infancia. Ha pedido más servicios públicos y ha criticado la poca formación que reciben para hacer frente a estos megaincendios.

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Nerea Pardillo

Madrid |

Ángel Malanda, bombero forestal por vocación, no puede más. Está harto de luchar contra el fuego día tras día, de ver cómo se queman los paisajes de su infancia, de soportar quejas de los vecinos porque no hacen todo lo posible. Por ello, ha decidido publicar una carta a modo de "terapia" para dejar claro que no son héroes, como algunos les llaman, que son personas como cualquier otra.

En Por fin, roto de dolor y con evidentes signos de cansancio después de cuatro días luchando contra las llamas, ha hecho un llamamiento a todos, tanto autoridades como vecinos, y ha pedido "paciencia y comprensión (...) Hacemos lo que podemos con lo que tenemos". Él vive en Ávila y pasó su infancia en Madrid, pero tiene compañeros que "lo han perdido todo mientras están trabajando".

Por eso, cuando escucha a la gente quejarse de que no hacen lo suficiente, o que están parados sin ayudar, solo les pide que sean "conscientes" de que conocen "todo el dolor", pero que, en ocasiones, la situación es superior a ellos mismos; que están esperando a que les den órdenes, que están poniéndose a salvo también.

El héroe es todo aquel que contribuye con impuestos aun teniendo la capacidad de evadirlos

"No somos marcianos, somos personas muy apegadas al territorio con un gran componente emocional", ha relatado en Por fin, mientras recordaba los momentos felices de su vida en un territorio que, ahora, es todo cenizas. "Somos lo que somos por lo que tenemos, por las vivencias, por el paisaje que nos rodea. (...) Ahora todo está cubierto de negro".

Ángel ha apelado a desmitificar la figura del bombero visto como un héroe, porque "todos tenemos claroscuros" y le ha dado la vuelta a la definición: "El héroe es todo aquel que contribuye con impuestos aun teniendo la capacidad de evadirlos". En este sentido, ha exigido más inversión en servicios públicos que sean "poderosos, fuertes, que den garantía y seguridad".

Solo les dan 16 horas de formación, insuficientes para hacer frente a los nuevos incendios

Además, ha incidido en que los incendios están "todo el año", no solo en verano cuando los medios de comunicación les dan más difusión. De hecho, hasta hace unos días, su peor experiencia había sido un fuego de solo cuatro hectáreas en Hoyo del Espino: "Estuve a punto de morir, pero eso no va a salir en la prensa".

Este bombero forestal ha hecho mucho hincapié en que su trabajo es "la emergencia" y cuidar los bosques que "son de todos", pero que ahora, con los nuevos incendios, las cosas han cambiado. "Hay mucha maleza y un paisaje urbano-forestal en el que hay mucha desidia por parte de los propietarios, también de los ayuntamientos".

Defender el fuego en Casasviejas, uno de los municipios de Ávila afectados, fue lo más parecido "a un apocalipsis" porque "apagabas una calle y salía fuego de otra, íbamos de un lado a otro". En este sentido, Alanda ha aprovechado para criticar la escasa formación que tienen los bomberos forestales de Castilla y León -solo 16 horas- porque no es suficiente para hacer frente a fuegos de este tipo, donde lo urbano y lo forestal, se mezclan.

La peitición de Ángel a toda la sociedad

"Voy un poco a ciegas en estos casos", ha reprochado. Es por ello, que ha pedido a todo el mundo que piense "qué puede hacer para mejorar esta situación. Los ayuntamientos tienen mucho trabajo por delante; las autoridades supranacionales; los de abajo tenemos que exigir que con nuestros impuestos hagan lo mejor y tengan voluntad política".

En definitiva, según Ángel, la clave está en la limpieza y la prevención. "Tienen que estar los pueblos perfectamente preparados para que yo no tenga que entrar a defender chalets. Si todos hiciéramos los deberes, si dejáramos de decir que esto lo arregle el Estado, arreglaríamos las cosas".