La ley D'Hondt vuelve a estar en el foco una vez que se aproximan las elecciones de este domingo 29 de noviembre. Se trata del sistema con el que se reparten por provincia los 350 escaños que forman el Congreso de los Diputados. El método pasa por dividir los votos de cada candidatura entre 1, 2, 3 y así hasta el número de escaños en juego, por lo que los escaños van a los cocientes más altos.
Todo esto se explica con un caso real. Por ejemplo, con lo que ocurrió en Cantabria en las últimas elecciones generales de 2023.
Los tres pasos del reparto de escaños en elecciones
Hay tres momentos clave a la hora de distribuir los escaños en un proceso electoral:
- Primero, quedan fuera las candidaturas que no llegan al 3 % de los votos válidos de la provincia, que son los votos a partidos más los votos en blanco. En Cantabria se descartaron 4.
- Segundo, los votos de cada lista que queda se dividen entre 1, 2, 3, 4 y 5, porque Cantabria elige cinco diputados.
- Tercero, se ordenan todos los cocientes de mayor a menor. Los cinco primeros son los cinco escaños.
Así, en 2023 en Cantabria, el PP sacó 147.326 votos y el PSOE, 116.596. Esos dos números, divididos entre 1, son los dos primeros escaños. Los siguientes son la mitad de cada uno: 73.663 para el PP y 58.298 para el PSOE. El quinto escaño se lo jugaban Vox, con sus 49.243 votos enteros, y el PP, con su tercer cociente: 147.326 entre 3, que da 49.109. Ganó Vox.
La diferencia fue de 134 en el cociente. Como el del PP sale de dividir entre 3, al PP le habrían hecho falta algo más de 400 votos para quedarse ese escaño. Las cuatro listas descartadas por no llegar al 3 % estaban muy lejos de esa cifra.
Pero, ¿qué pasa si hay empate? Si dos cocientes coinciden, el escaño va a la candidatura con más votos en total. Si dos candidaturas empatan también en votos, el primer empate se resuelve por sorteo y los siguientes, de forma alterna (artículo 163.1 de la LOREG).
El 29N, Cantabria vuelve a elegir cinco diputados. Cada provincia tiene al menos dos, Ceuta y Melilla uno cada una, y el resto se reparte por población (artículo 162).
