Cuando la activación de nuestro sistema de respuesta natural al estrés se prolonga en el tiempo, se incrementa el riesgo de padecer graves problemas de salud.
Seamos sinceros. Nadie te cuenta la verdad cuando vas a tener tu primer hijo. Aunque lo que traslademos hacia fuera sea que todo es maravilloso, estar al límite como padres es habitual. Criar a un hijo es de las cosas más complicadas que hay y no todos llegamos preparados. Vamos a tener que renunciar a muchísimas cosas y aceptarlo es fundamental. Convéncete de que durante un tiempo lo que hacemos es sobrevivir, ir día a día.
Un estudio publicado en la revista 'Health Communication' revela que las personas con una necesidad obsesiva de revisar constantemente las noticias tienen más probabilidades de sufrir estrés, ansiedad y problemas de salud física.
La segunda ola de calor del verano ya ha llegado a España con temperaturas que superarán los 40 grados, lo que puede acarrear preocupantes consecuencias para quienes se ven expuestos a ella de manera continuada.
Hoy ha empezado en Madrid la primera edición de SIMOF y nos lo ha contado su fundadora y organizadora, Raquel Revuelta. En el gabinete psicológico hemos tratado la ansiedad y el estrés con Jose Antonio Luengo, presidente Decano del Colegio de Psicología deMadrid. Las noticias hoy con Marisa Menéndez, el deporte con Raúl Granado y Gonzalo Palafox y el tiempo con Rosana Güiza.
Aunque nos llevamos todo el año esperando las vacaciones, éstas no son siempre un período precisamente de paz y tranquilidad, también son por sí mismas un componente generador de estrés y ansiedad. Entre otras cosas pueden provocar discusiones entre las parejas, sobre los destinos y las maneras de realizar las vacaciones, el alojamiento, el presupuesto a invertir, los días, las actividades, el equipaje, etc.
Además, cuando llega el día ansiado, nuevamente el estrés se dispara debido al momento del desplazamiento, donde el nerviosismo y la irritabilidad son la norma. Esto es así porque surge el estrés de no querer perder el avión, se desea evitar el atasco, etc. Y, además, se sufre el agotamiento de viajes largos, tanto física como mentalmente.
En otras palabras, el síndrome vacacional ocurre cuando no podemos adaptarnos al día a día del periodo vacacional, ya que esto implica tener que dejar a un lado la rutina cotidiana. Esto da lugar a estrés y ansiedad.
Algunas investigaciones ponen de manifiesto incluso que después de las vacaciones se producen un gran número de divorcios. Entre otras cosas, las parejas que están en crisis pueden ver acelerado su proceso por el estrés de las vacaciones. (Información extraída de www.psicoglobal.com).
También nos genera ansiedad la presión de tener que viajar sí o sí, hacer grandes planes o imponerse el objetivo de pasarlo bien a toda costa. En 'Más de Uno Marbella' hemos hablado de todas estas situaciones con nuestro psicólogo de cabecera Buenaventura del Charco. Puedes escuchar la entrevista aquí, en el audio adjunto.
Una encuesta del Consell Valencià de la Joventut refleja que más del 70% de los jóvenes valencianos ha sufrido estrés o ansiedad. La presidenta de la entidad, Cristina Martínez, repasa en La Brújula Comunitat Valenciana las conclusiones de este informe
Tovar está especializada en ansiedad, estrés y en intervención de adolescentes y ha participado en programas de televisión como Caber Vivir o Hermano Mayor. Hoy hemos podido hablar con ella sobre algunas de las cosas que estamos haciendo mal, como sociedad, y que están redundando en un aumento de problemas psicológicos entre nuestras generaciones más jóvenes.
Las restricciones de movilidad, un mayor sedentarismo, junto al estrés que afectó a un buen porcentaje de la población, han provocado este aumento de peso, de entre 3 a 5 kilos, en la sociedad española. Como ocurre cada año en estas fechas, la llegada de la primavera marca el inicio de la temporada en la que muchas personas afrontan programas para perder peso.
Cursar una carrera universitaria no es un camino de rosas. La exigencia académica, unida a otros condicionantes como hábitos de descanso, alimentación, situación económica o problemas de acceso a la tecnología son serios factores de riesgo que derivan en altos niveles de depresión o ansiedad. Una investigación promueve la necesidad de cursos gratuitos para que los universitarios aprendan a gestionar la adversidad.