Roberto Jiménez ya no se pone los guantes cada fin de semana, pero sigue sintiéndose futbolista. "Yo creo que somos porteros siempre", afirma durante una entrevista en Radioestadio Noche, convencido de que la identidad profesional no desaparece con la retirada.
Su llegada a la Oficina del Jugador no es casualidad, sino el resultado de trabajo duro y de tener objetivos claros: "Siempre tuve muy claro que cuando terminara necesitaba seguir teniendo un propósito", explica. Más allá del aspecto económico, subraya la importancia de construir una vida con sentido tras el retiro. "Hemos visto casos de jugadores con grandes carreras que luego se ven en situaciones precarias".
Necesitaba seguir teniendo un propósito
Uno de los focos de la entrevista ha sido la acumulación de partidos en el fútbol moderno. Sobre ello, admitió sin rodeos: "Son muchos partidos", aunque matiza que responden a un modelo global construido entre todos los actores del deporte. "Hay muchas competiciones alrededor, hay muchos factores que influyen en el resultado final de partidos".
Tenemos que proteger la competición
En cualquier caso, defiende la necesidad de proteger la estructura de la liga española: "Tenemos que proteger la competición". Y no solo eso, sino también el fútbol como industria: "Nos gusta tanto que lo hemos convertido en una industria que tenemos la responsabilidad de proteger".
Una industria que, según defiende, requiere equilibrio entre el bienestar de los jugadores y los ingresos: "Ningún jugador quiere cobrar menos, ningún club quiere". En definitiva, el mensaje de Jiménez es claro: "Que los futbolistas se sientan orgullosos de pertenecer a la liga en la que están".
