El anuncio de las elecciones generales por parte de Pedro Sánchez sirve de punto de partida para este relato satírico, que repasa en clave de humor las reacciones políticas, la campaña electoral y los protagonistas de la nueva carrera hacia las urnas.
Esa noche soñé, que despertaba y Sánchez había convocado elecciones sin sorpresa. El anuncio lo había hecho abrazado al oso de la Puerta del Sol y con un megáfono que le sostenían a dos manos Oscar López y Óscar Puente. Lo del oso había sido idea de un joven asesor recién incorporado al equipo de vídeos y quebrantos del presidente que había imaginado a Sánchez apoyado en el madroño y dirigiéndose desde allí a las multitudes.
Él mismo ofreció su cuerpo poniéndose a cuatro patas para que el presidente lo usara como escalera. Sánchez se encaramó ágil al monumento, pero como es muy alto debajo del madroño no cogía y ante el riesgo de que se despejara, pues acabó agarrándose al oso por detrás con las dos manos, generando la extraña sensación de que en lugar de apoyarse en el oso, intentaba montarlo. "¡Folla osos!", le gritó Díaz Ayuso, asomada al balcón de su despacho y sin megáfono.
La declaración institucional, a diferencia de la monta, resultó sobria. El presidente desgranó los argumentos que hacían aconsejable liquidar la legislatura y que venían a ser los mismos que hasta entonces hacían aconsejable agotarla. A saber: frenar el fascismo, resistir, proteger a los vulnerables, resistir, corrupción que corrupción, resistir y defender a su señora y resistir. Como dijo Patxi López, asimilando el mensaje. Es bueno agotar la legislatura, salvo cuando se te hace bola.
El público congregado en la plaza siguió la intervención con cierta distancia, no sólo porque Marlaska había desplegado siete cordones policiales que impedían acercarse a menos de cinco kilómetros, sino porque el único grupo que había era un tour de turistas escandinavos tremendamente despolitizado. Interés, lo que se dice interés, sólo les despertaba interés El Museo del Jamón.
Terminado el anuncio, el presidente liberó primero al oso y después liberó a los Oscar para que pudieran hacer apostolado montera arriba. Estaban haciéndose el primer selfie cuando Telemadrid conectó en directo con Ayuso para ofrecer a los espectadores su imprescindible reacción autonómica.
"Acabemos con este dictador". Fue todo lo que dijo y se escuchó aplaudir entusiasmado a un tertuliano. O eso pareció, porque luego se supo que habían sido todos. En Génova 13.
Aún estaba Feijóo afinando su intervención, que aunque tenía 12 párrafos, se resumía en tres palabras: "Última oportunidad, Alberto". Al terminar, y viendo que se iba, le lanzó una pregunta a Jaime Ruiz de la 6.ª. Le dijo Señor Feijóo, cuál es su proyecto de país y qué su proyecto de país? A Abascal.
Informó el PP de que el mitin de apertura de campaña sería en la playa del Trampolín de Ceuta, aprovechando que por fin estaba limpia de sucios invasores y que Tellado intervendría desde el mar subido a una bolla.
Abascal La mañana de la convocatoria no compareció porque estaba terminando de depurar a unos cuantos críticos que decían que si manga, que si no trabaja, que si es un blando.
Puigdemont el hombre seguía intentando regresar a España como si viniera en tren, o sea, sin llegar nunca del todo. Al parecer el presidente Sánchez había encomendado a Zapatero que se lo camelara, pero como dijeron en Junts, Zapatero desde que Julito le salió cantante no está nada fino.
A todo esto, la izquierda de la izquierda a la izquierda por la izquierda, anunció que concurrirá a las urnas con nuevo nombre y que aún estaba buscando candidato. O sea, un poco como siempre, sonaban Bob Esponja y Alba Flores.
La tarde del anuncio en La Moncloa se celebró una fiesta para celebrar el récord que había batido el presidente. Un hito, como dijo Elma Saiz, Sánchez había hecho historia. Sánchez, al convertirse en el primer presidente capaz de tener al Parlamento una legislatura entera sin presupuestos.
Comentaban sus followers en las redes. Nadie antes lo logró. Es o no un tío grande.
Yo había aceptado la apuesta que me hizo Carlos Cuerpo la última vez que vino a este programa me dijo fuera de micrófono. Una comida, a que esta vez sí los presentamos yo dudé porque no tengo costumbre de permitir que un ministro me arrastre al juego. Pero acabé aceptando.
Caigo en la cuenta de que ahora el Cuerpo me debe una comida y me duele por él, porque cuando se le ha puesto los precios estaban un punto porcentual más bajos. Y ahora le va a salir lo mío por un pico. Porque pienso pedir lo más caro de la carta solo por desquitarme en nombre de los 350 diputados a los que el gobierno su derecho a debatir en que se invierte el dinero de los contribuyentes.
Me susurró el presidente en sueños al oído, encima de que les ahorramos trabajo a los diputados y luego, en primicia me adelantó que le va a dar la vuelta a todos los ataques que ha recibido y los va a convertir en una baza electoral, como hizo cuando se llamó a sí mismo perro Sánchez.
El nuevo himno de campaña se lo va a componer su hermano, y de conseguir fondos en ausencia de Cerdán, se va a ocupar Begoña. Zapatero le va a acompañar en todos los mítines, luciendo cada día una joya distinta y cobrando como si fuera Análisis Relevante.
Ya verás, me dijo. Volveremos a ganar.
El pan, pensé yo, con el sudor de su frente.

