La sacudida política por el caso que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto una grieta emocional en el PSOE. En una entrevista en La Brújula, con Rafa Latorre, el senador socialista Juan Lobato ha defendido una respuesta basada en la "transparencia" y la "colaboración con la justicia", alejándose de los mensajes más combativos que han surgido en sectores del partido.
Un "día duro" en el PSOE
Lobato no ha ocultado el impacto interno de la noticia. "Un día duro", resumía al inicio de la conversación, en la que reconocía la necesidad de que el partido dé explicaciones públicas. El dirigente socialista admitió que existe "un duelo por la gravedad de la situación y de las imputaciones", reflejando el estado de ánimo de la militancia.
En su intervención, combinó cautela jurídica y análisis político. Explicó que, tras leer el auto judicial, aprecia "un trabajo desde hace bastante tiempo", aunque subrayó que será clave determinar "la carga probatoria" de los indicios y su encaje en delitos como el tráfico de influencias, que calificó como "muy difícil de probar".
Rechazo a teorías de conspiración
Frente a las voces que apuntan a una operación política o judicial contra el Gobierno, Lobato fue tajante. "Un socialista en un momento así tiene que responder siempre defendiendo la independencia judicial", afirmó, insistiendo en que no se debe hablar "del lawfare, ni de conspiración, ni de persecución".
En línea con esa idea, reclamó centrar la respuesta en el respeto institucional: "Que hable de respeto, de defensa de la justicia, de colaboración", dijo, marcando distancia con los mensajes más duros que han circulado en redes sociales.

Zapatero, un "referente emocional"
El senador subrayó el peso político y simbólico de Zapatero dentro del PSOE, al que definió como "un referente ideológico, casi emocional". Recordó su legado en derechos civiles, política internacional y el final de ETA, además de su papel en la movilización del electorado en 2023.
"A mí no me encaja nada con la persona", aseguró Lobato sobre los hechos investigados, mostrando incredulidad ante las acusaciones. Según explicó, la figura del expresidente está asociada a valores alejados del interés económico: "A mi generación es que no le importaba nada el dinero", afirmó.
Crítica a la reacción del partido
Lobato también lanzó un mensaje interno. Considera que responder con "argumentarios o eslóganes" es un error que "solo genera más frustración". Frente a ello, defendió una estrategia basada en la apertura y la rendición de cuentas: "El PSOE tiene que dar una respuesta a la altura".
Madrid y el futuro político
En clave interna, el senador reafirmó su intención de aspirar a la presidencia de la Comunidad de Madrid, pese a la posible candidatura de Óscar López. Apostó por abrir el partido en momentos difíciles y propuso primarias abiertas: "Cuando se pasa por momentos difíciles hay que abrirse, confiar en la gente, escuchar".

