Una de las cuestiones que más se ha comentado en los últimos días es la carga de trabajo de los controladores de Adif. Después de que salieran a la luz las conversaciones entre los maquinistas del AVE y del Iryo siniestrados en Urda (Toledo) con el centro de control de Atocha, se ha puesto en evidencia la enorme carga de trabajo que soportan.
Tal y como recordaba el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en una de sus intervenciones, un controlador de Adif en la línea Madrid-Sevilla ha pasado de controlar 15 trenes a 40. En este sentido, la periodista Ketty Grat ha comentado en Por fin que "muchos" trabajadores de Renfe y Adif están diciendo que trabajar ahí es "insoportable".
La tensión nos la tienen que dar las máquinas, no las personas
Insultos del ministro Óscar Puente, de los que "a veces se disculpaba y a veces no", es uno de los ejemplos que ha puesto la periodista, que ha descrito la tensión de un nivel "superlativo". Los trabajadores, asegura, no podían "trabajar en paz" y algunos directivos de Adif han llegado a decirle que "no se puede mantener la seguridad de los viajeros si estamos sometidos a este nivel. La tensión nos la tienen que dar las máquinas, no las personas".
Aunque durante las diversas ruedas de prensa, el exministro de Transportes, Óscar Puente, ha repasado el aumento de trabajadores, desde los sindicatos han denunciado fatiga laboral y presión para que los trenes lleguen a tiempo. Vicente Almenar, que es un maquinista de Renfe en UGT, comentaba que sufren mucha presión porque los trenes llegan tarde y hay que aligerar para que lleguen a tiempo.
Mejores condiciones y formación
Por otra parte, la responsable de circulación ferroviaria y portavoz del Sindicato de Circulación, Raquel Ayllón, explicó hace unos días en Por fin que uno de los principales problemas en los centros de control de Adif es el relevo generacional, que se ha hecho "de golpe y mal". Las incorporaciones no han sido suficientes y los nuevos llegan con menos experiencia.
Por ejemplo, en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha, antes se exigía cierta experiencia para acceder a esos puestos, debido a la dificultad de las tareas. También desde el sindicato demandan mejorar las condiciones de trabajo, que pasan por una formación continua y una reducción del tiempo de trabajo. Consideran indispensable hacer seis horas de trabajo efectivo en mesa y dos de formación.

