El siniestro registrado en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla ha tenido lugar a la altura de la estación de Urda (Toledo). El choque por alcance ha sido considerablemente más violento de lo informado en las primeras estimaciones. Y es que en el último registro se ha hecho el balance de que en el tren AVE de Renfe viajaban 397 personas y el tren Iryo iba ocupado por 146 pasajeros y un bebé. El tren iba a una velocidad superior a los 100 km/h en un tramo de vía recto, una colisión que provocó el descarrilamiento de los coches traseros del Iryo y la precipitación de dos de sus vagones por un terraplén.
Las causas del impacto aún están por determinar, pero, por el momento, el análisis apunta a un fallo en el sistema de señalización automática LZB, una tecnología que detiene de forma autónoma cualquier convoy cuando detecta la presencia de otro tren en la misma vía. No obstante, fuentes en el centro de control de Atocha señalan un posible "error humano".
Como muestra el mapa del trazado publicado por Adif, el accidente por alcance se ha producido en la provincia de Toledo, concretamente en el punto kilométrico 118 a la altura del municipio de Urda, tras superar los términos de Mora, Orgaz y Los Yébenes en sentido hacia Ciudad Real.
Claves del accidente en Urda
- Ubicación: en el punto kilométrico 118 de la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, a la altura del municipio de Urda (Toledo).
- Trenes implicados: un tren AVE de Renfe con 397 viajeros a bordo y un tren Iryo en el que circulaban 146 personas y un bebé.
- Impacto: colisión por alcance cuando los convoyes se encontraban circulando a más de 100 km/h en un tramo recto, lo que ha provocado la caída de dos vagones por un terraplén.
- Fallo: los investigadores apuntan tanto a la hipótesis de un fallo humano o un fallo técnico, ya que el sistema de frenado LZB había podido fallar.

