La acampada de la Puerta del Sol afronta este jueves su sexta jornada consecutiva con la intención de resistir a la creciente presión institucional y convertir la protesta por la vivienda en un movimiento más amplio, con nuevas movilizaciones y llamamientos a una huelga general que incorpore otras reivindicaciones sociales.
La movilización, que comenzó el pasado sábado tras la manifestación contra el desahucio de Maricarmen Abascal, no ha dejado de crecer con el paso de los días y en las primeras horas de esta madrugada seguían llegando nuevos grupos de personas con más tiendas de campaña, que ya se cuentan por centenares.
"Movilizaciones o, incluso, una huelga general"
El redactor de Onda Cero, Pablo Sánchez Olmos, explica en Más de uno cuál es el ambiente en el kilómetro cero, donde los concentrados cogen fuerzas después de que en la noche del miércoles se celebraran varias asambleas paralelas en las que se debatieron los decretos que se van a llevar este viernes al Congreso. No hay una posición unánime respecto a la necesidad de continuar con la acampada en Sol si se aprueban estas medidas, pero sí a que la presión en las calles debe continuar.
"Es un problema muy grande y no necesitamos unas medidas con tope, sino medidas que, desde la raíz del problema, lo solucionen", ha explicado una de las manifestantes. Otra, ha asegurado que saben que la situación en Sol "no se va a poder alargar mucho más", pero esperan que todo desemboque "en una serie de movilizaciones o, incluso, en una huelga general" para poder seguir luchando.
Un campamento cada vez más organizado
Lo que comenzó de forma improvisada al término de la manifestación por Maricarmen se ha convertido en un campamento organizado, con calles y espacios propios, puntos de comida, zonas de reunión y asambleas.
Pasada la medianoche, algunas personas vigilan las entradas al perímetro central de la acampada para que entren solo quienes acuden a pasar la noche.
Pablo, de 25 años, es uno de los encargados de hacer guardia en el acceso aledaño a la estación de Cercanías de Sol y esta será su segunda noche durmiendo en la plaza.
"Cada vez somos más"
"Cada vez somos más, cada vez parece que esto está más asentado, las asambleas son bastante satisfactorias, parece que vamos a estar aquí un tiempo bastante largo, se está hablando de huelga general, entonces de ánimos bien y yo, de fuerzas, pues bueno, es cansado, pero al final cuando uno piensa que está aquí por una causa justa le entran ganas de resistir al cansancio", ha dicho Pablo a EFE.
Entre los participantes hay muchos jóvenes directamente afectados por el encarecimiento de los alquileres, como Peshko, de 33 años, que, aunque ha estado varias noches en Sol hasta altas horas de la madrugada, esta es la primera noche que se queda a dormir.
"Estoy trabajando, tengo un sueldo normal, pero no puedo alquilar un piso en Madrid y una habitación tampoco, por eso ahora estoy viviendo en un pueblo fuera de Madrid", ha contado a EFE.
Además, ha explicado que cada día ve llegar a más gente a la plaza y que eso le da más fuerza, también para apoyar al resto de causas sociales que se reivindican en la protesta más allá de la vivienda, como la educación o la sanidad.
Presión por el desalojo
La continuidad de la acampada se produce en medio de una creciente presión de las administraciones madrileñas para que sea desmantelada. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha avanzado que este viernes va a presentar un recurso contencioso-administrativo, con petición de medidas cautelarísimas, para reclamar a la Justicia la "inmediata disolución" de la acampada instalada en la Puerta del Sol, ante la "inacción" de la Delegación del Gobierno.
Díaz Ayuso lo ha anunciado en el pleno de la Asamblea, pocas horas antes de que expire el plazo de 48 horas para desalojar la protesta que le dio al delegado del Gobierno, Francisco Martín, en un requerimiento enviado el martes, y tras constatar que este "se niega a desalojar" la protesta.
El Ayuntamiento de Madrid advierte de "graves actos vandálicos"
La Delegación del Gobierno insiste, por su parte, en que están "desarrollando las actuaciones que resultan procedentes". Mientras, el Ayuntamiento de Madrid advirtió este miércoles al delegado del Gobierno de "graves actos vandálicos" y de "daños al patrimonio histórico" que "suponen una actividad delictiva", así como de la presencia de adoquines y cuchillos que son una "clara amenaza para la seguridad ciudadana" en la acampada de Sol.
Esto ha generado cierto temor ante un posible desalojo entre algunos de los participantes, como Daisy, de 22 años, que hoy pasa su primera noche durmiendo en Sol. "Miedo sí, pero a ver, mientras que estemos todos aquí y nos mantengamos firmes nos apoyamos todos entre todos", ha dicho a EFE. Ella, como tantos otros manifestantes, está dispuesta a apoyar la acampada el tiempo que sea necesario.
De momento, el Sindicato de Inquilinas ha organizado actos hasta el próximo sábado y tiene marcada en la agenda de forma especial la jornada del viernes, cuando el Congreso de los Diputados votará los dos reales decretos que ha aprobado el Gobierno para hacer frente a la crisis de la vivienda.

