El PSOE se ha enfrentado este fin de semana a una prueba de fuego. Convocados de urgencia, los socialistas han celebrado un Comité Federal en el que tenían un objetivo: devolver la confianza a quienes les habían votado, a la ciudadanía y a los socios. Una confianza mermada desde hace poco más de un mes, cuando estalló el 'caso Leire Díez' al que le siguió el informe de la UCO sobre Santos Cerdán.
40 días en los que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido que pedir perdón a la ciudadanía en dos ocasiones: la primera, en la comparecencia de prensa tras el estallido del 'caso Cerdán'; la segunda, este sábado, en su intervención en el Comité Federal.
Sin embargo, este comité, presentado como el día clave para acabar con la corrupción, empezó de la peor manera posible: con uno de los miembros que iba a formar parte de la nueva secretaría de organización acusado de "comportamientos inadecuados" por varias mujeres.
De nuevo, un cargo del PSOE es señalado por sus "comportamientos inadecuados" hacia las mujeres
Francisco Salazar era uno de los tres elegidos por Sánchez como adjuntos a la nueva secretaria de organización, Rebeca Torró. Sin embargo, una hora y media antes del comienzo del Comité, este plan se truncó porque varias mujeres habían denunciado "comportamientos inadecuados" cuando era su jefe, según la información de eldiario.es.
Aunque algunos miembros del partido le defendían, como la ministra Pilar Alegría, quien después matizó sus palabras porque, dijo, no haber tenido oportunidad de leer las noticias, Salazar presentó su renuncia voluntaria para este cargo y para su puesto en la Presidencia del Gobierno.
El cargo de Salazar, por tanto, ha quedado vacante y la credibilidad del PSOE, en entredicho. Otra vez un miembro del partido pasaba a estar en el foco de atención por sus comportamientos y palabras hacia las mujeres -como ya pasó con los audios que salieron a la luz en el marco de las investigaciones del caso Koldo-. Aunque desde el PSOE han insistido en que estos comportamientos, audios y palabras no tienen cabida en su partido.
Además, la sombra de Santos Cerdán no se ha eliminado del todo porque Sánchez ha mantenido en la Ejecutiva al que era su número dos, Juanfran Serrano, así como a Javier Alfonso Cendón, otro de sus colaboradores más estrechos.
Page, otra vez, el más crítico con Sánchez y el único que no cierra filas en torno a él
Aun así, dentro del partido la confianza hacia Sánchez es total, como ha podido verse tras el comité. El único que no cierra filas en torno al presidente del Gobierno es Emiliano García-Page, quien le instaba a someterse a una cuestión de confianza o a convocar elecciones. "La gravedad de la crisis que tenemos encima, que en términos de corrupción es la más grave de la historia del partido, no se soluciona con este Comité Federal", dijo en su intervención.
Algo que le lleva pidiendo desde la oposición desde hace meses, pero el presidente ha dejado claro que la legislatura va a terminar en 2027 porque"el capitán no abandona el barco, el capitán se queda a capear el temporal y a salvar el rumbo" remarcó en el Comité.
En el horizonte, la comparecencia en el Congreso del próximo 9 de julio
Así las cosas, el próximo 9 de julio tendrá lugar la tan esperada comparecencia en el Congreso sobre la corrupción del PSOE. Una comparecencia que, para la mayoría de los partidos, llega demasiado tarde. En ella, el líder del Ejecutivo anunciará una serie de medidas legislativas, además de las 13 que presentó en el Comité.
Además, el PSOE pondrá a prueba el apoyo de los socios, que de momento aguantan, contra una oposición crecida, tal y como ha podido verse en el 21º Congreso Nacional del PP de este fin de semana.

