El jurado lo declaró culpable de algunos de los cargos, y la magistrado ha comunicado el veredicto. Ha impuesto a la expareja de Maialen 25 años de prisión como autor de un delito de asesinato con alevosía, al que se suman dos delitos de aborto con la agravante de parentesco. Además, también le ha impuesto dos años de cárcel como autor de un delito de abandono de menor y se le ha privado de la patria potestad de su hija.
La magistrada ha fijado otras penas de libertad vigilada y de aproximación y comunicación con su hija y el padre de la víctima. Les deberá indemnizar, a la pequeña con 400.000 euros, y al padre de Maialen con 200.000 euros por los daños morales causados.
Según los hechos declarados probados, la pareja comenzó una discusión en una habitación de un apartahotel en Vitoria-Gasteiz y en un momento dado el varón cogió un cuchillo y le asestó varias puñaladas. También se concluye que dado el arma empleada como la zona corporal donde se produjo el ataque el acusado tuvo intención de matar a su pareja. “Claramente el ataque se produjo a una zona vital y con una fuerza suficiente para fracturar una costilla y para producir la muerte”, se recoge en la sentencia en la que se recuerda que el acusado le propinó otras doce cuchilladas más superficiales.
El asesinato de Maialen puso en cuestión el sistema de protección a las mujeres víctimas de violencia de género en Euskadi.

