El hombre que iba a ser juzgado a partir de la próxima semana en la Audiencia de Gipuzkoa por un tribunal del jurado, acusado de asesinar de un tiro en la cabeza a su expareja en Pasaia en noviembre de 2024 ha aceptado este jueves una condena de 20 años, han informado a EFE fuentes del caso.
Según estas fuentes, la condena por este crimen machista es fruto de un acuerdo de conformidad alcanzado por las partes en una sesión preliminar al juicio celebrada esta mañana en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa en la que el procesado ha reconocido los hechos.
Tras la admisión de lo sucedido, la Fiscalía, que inicialmente reclamaba 34 años de prisión para este hombre, las dos acusaciones particulares, que ejercen las dos hijas de la fallecida y una compañera de piso de ésta, y la acción popular, ejercida por la letrada Cristina Ramos en nombre de la Asociación Clara Campoamor, han accedido a rebajar sus peticiones de penas.
De esta manera, el hombre ha sido condenado finalmente a 17 años como autor de un delito de asesinato, a un año por dos delitos de amenazas no condicionales, a otro año por un delito de amenazas condicionales y a otro más por tenencia ilícita de armas, con la atenuante de confesión.
Penas de cárcel
Tras la condena, ya no será necesaria la celebración del juicio con jurado que había sido señalado para este caso entre los días 16 de octubre y 2 de noviembre.
El crimen tuvo lugar sobre las 15:00 horas del 30 de noviembre de 2024 cuando, según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, el inculpado acudió al domicilio de su víctima, donde se quedó esperando en el rellano de la escalera, armado con una pistola, hasta que llegó la compañera de piso de su exnovia.
En el momento en el que ésta se disponía a entrar en la vivienda, el hombre le colocó el arma en la espalda y le exigió que abriera la puerta.
Amenazas de muerte
Una vez en el interior del domicilio, donde se encontraba la víctima, el varón apuntó con la pistola a las dos mujeres, les ordenó que se sentaran en el sofá, las amenazó de muerte, golpeó a su excompañera y le disparó en una pierna.
El texto de la Fiscalía aclara que en aquel momento entró en la vivienda la hija de ésta, sobre la que el acusado se abalanzó rápidamente, le ordenó que cerrara la puerta, la agarró por un brazo y le exigió que se sentara en el sofá junto a las otras dos mujeres, tras lo que mató de un tiro a su exnovia.
La víctima había interpuesto una denuncia en 2020 contra el detenido por malos tratos, mientras que un año después, en 2021, la Ertzaintza abrió diligencias de oficio contra él por otro episodio de violencia machista.

