En De buena uva, el espacio que dedicamos al mundo del vino en Onda Cero Pamplona junto a Elena Arraiza, hemos contado con Vanesa Viñolo, periodista especializada en vino y gastronomía, catadora y autora de Diario de una catadora, para conocer su trayectoria profesional y, sobre todo, su particular manera de entender y disfrutar el mundo del vino.
En la entrevista "Versión POP" Viñolo ha recordado su “primer delito vinícola”: mezclar durante una fiesta en casa de sus padres un Ribera del Duero Reserva de su padre con Coca-Cola. Una experiencia que, asegura, le dejó una enseñanza: el calimocho, mejor con tintos jóvenes.
La periodista también habla de su rechazo al postureo que, en ocasiones, rodea al sector. Defiende que el vino debe comunicarse desde la pasión, la emoción y la autenticidad, adaptando el lenguaje al público y evitando tecnicismos innecesarios que puedan alejar a quienes quieren acercarse a este mundo. “El postureo” es, reconoce, una de las cosas que más le molestan.
Viñolo reivindica además el carácter social del vino y el valor de compartirlo. Aunque reconoce su afición por beber en porrón, también confiesa que lleva sus propias copas a los pícnics. Y, cuando le preguntan por una botella especialmente memorable, se queda con el vino de su boda, más por los recuerdos asociados a aquel día que por sus características concretas.
El programa aborda también próximas propuestas vinícolas en Navarra en la sección "¿Qué me estás container?", como "Navarra en origen", con catas en Estella y Puente la Reina, y "Cata Bocata", que el 14 de octubre propone descubrir algunas de las “mentiras históricas” de Pamplona mientras se disfrutan tres vinos.
La reflexión final gira en torno a una frase habitual en "Te lo flipas", la sección en la que Elena Arraiza desmonta algunos mitos relacionados con el vino. Hoy ha sido el turno de la frase “Yo no sé de vino”. Arraiza ha recordado que conocer los propios gustos también es saber de vino: nadie necesita ser sumiller para elegir una botella, del mismo modo que no hace falta saber solfeo para disfrutar de una canción.

