👉 Las enfermedades cardiovasculares continúan teniendo un enorme impacto en España. Según los últimos datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las enfermedades del sistema circulatorio fueron responsables en 2025 del 25,7% de todas las defunciones registradas en nuestro país, situándose como la segunda gran causa de mortalidad, solo por detrás de los tumores.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Cardiovascular que se celebra este 29 de septiembre, los especialistas de los hospitales Quirónsalud Murcia, Torrevieja y Valencia destacan la importancia de avanzar no solo en la prevención cardiovascular, sino también en el diagnóstico precoz y en tratamientos capaces de actuar sobre algunas de las principales enfermedades del corazón.
Tomografía cardiaca, la prueba diagnóstica que permite estudiar las arterias
El doctor Vicente Massuco, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Torrevieja, destaca el valor de la tomografía computarizada cardiaca (TC cardiaca) como herramienta para estudiar de manera no invasiva el corazón y, especialmente, las arterias coronarias. “La tomografía cardiaca nos permite obtener imágenes de gran detalle de las arterias coronarias y detectar la presencia de placas de aterosclerosis, calcificaciones o estrechamientos que pueden dificultar el paso de la sangre”, explica el especialista.
Esta información puede resultar especialmente útil en determinados pacientes con sospecha de enfermedad cardiovascular o cuyo perfil de riesgo justifique un estudio más detallado. “Conocer el estado de las arterias nos ayuda a estratificar el riesgo y adoptar medidas preventivas o terapéuticas de manera individualizada. No se trata de realizar esta prueba de forma indiscriminada, sino de seleccionar al paciente que realmente puede beneficiarse de ella”, añade el doctor Massuco.
Tratar las arritmias desde el origen
Las arritmias cardiacas constituyen otro de los grandes campos de actuación de la Cardiología actual. Las arritmias se producen cuando existe una alteración en la formación o transmisión del impulso eléctrico que regula el ritmo del corazón y pueden manifestarse mediante palpitaciones, latidos irregulares, mareos, falta de aire, cansancio o síncopes, aunque algunas pueden pasar inicialmente desapercibidas. El doctor Matías Pérez-Paredes, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Murcia, explica que su tratamiento depende del tipo de arritmia, sus síntomas y las características de cada paciente y destaca la ablación como una de las técnicas para el tratamiento de esta patología. “En determinados tipos de arritmias, la ablación cardiaca nos permite actuar directamente sobre el tejido responsable de generar o mantener el ritmo anormal”, señala.
La ablación es un procedimiento mínimamente invasivo realizado mediante catéteres que llegan hasta el corazón a través de los vasos sanguíneos. Una vez localizada la zona responsable de la arritmia, se aplica energía para modificar el tejido implicado en el circuito eléctrico anómalo. “El objetivo es tratar el mecanismo que está provocando la arritmia. Los avances en los sistemas de navegación y mapeo cardiaco permiten localizar con gran precisión estas alteraciones y abordar arritmias que pueden afectar de manera importante a la calidad de vida del paciente”, añade el doctor Pérez-Paredes.
Avances en cardiología intervencionista
La cardiología intervencionista ha experimentado una auténtica revolución en los últimos años y ya no se limita a identificar y tratar obstrucciones en las arterias coronarias. “Desde el interior de la propia arteria se puede estudiar la composición y las características de las placas de aterosclerosis, medir de forma directa cómo circula la sangre y evaluar el funcionamiento de toda la circulación coronaria, incluida la microcirculación, una red de pequeños vasos que no podemos ver directamente con una coronariografía convencional”, explica la doctora Eva Rumiz, especialista en Cardiología Intervencionista del Hospital Quirónsalud Valencia.
Estos avances permiten no solo comprender mucho mejor la enfermedad coronaria, sino también abordar lesiones cada vez más complejas como las oclusiones coronarias crónicas, arterias que llevan completamente obstruidas durante meses o incluso años y cuyo tratamiento constituye uno de los mayores retos de la angioplastia coronaria actual. “En pacientes adecuadamente seleccionados, las técnicas actuales permiten atravesar estas oclusiones mediante procedimientos altamente especializados y restablecer el flujo sanguíneo en arterias que hasta hace pocos años podían resultar muy difíciles de tratar”, señala la doctora Rumiz. Pero la cardiología intervencionista no solo permite abordar de forma programada lesiones coronarias cada vez más complejas. También resulta esencial cuando el tiempo es determinante, como ocurre ante un infarto agudo de miocardio.
En esta línea, Hospital Quirónsalud Valencia dispone desde hace más de 10 años de un Código Infarto, un circuito asistencial que permite activar de forma inmediata y coordinada a los profesionales implicados para agilizar el diagnóstico y, cuando está indicado, el tratamiento urgente mediante angioplastia primaria. “Ante un infarto, cada minuto cuenta. Cuanto antes identificamos y abrimos la arteria responsable, menor es el tiempo que el músculo cardiaco permanece sin recibir un aporte adecuado de sangre. Por eso es fundamental disponer de circuitos que permitan actuar de forma rápida y coordinada”, señala la doctora Rumiz.
Los especialistas de Quirónsalud recuerdan que los avances tecnológicos deben ir acompañados de la prevención cardiovascular. Controlar la hipertensión, el colesterol y la diabetes; evitar el tabaco; mantener una alimentación saludable y realizar actividad física regularmente siguen siendo medidas fundamentales para reducir el riesgo.

