La entidad València Acull advierte que la nueva Renta Valenciana de Inclusión, que ha entrado en vigor este lunes, contempla unos nuevos requisitos desproporcionados e inalcanzables que empujarán a muchas familias a la exclusión social.
Entre los cambios las personas interesadas en recibirla deberán acreditar el empadronamiento durante los tres años anteriores a la solicitud cuando antes era de un año. Lucas Pérez, coordinador de València Acull, afirma que estos cambios suponen un peligro importante cuando la ayuda permite cubrir necesidades urgentes.
Desconocen si se quitará la renta a aquellos que todavía no han cumplido los tres años empadronados. Insiste en que los cambios también afectarán negativamente a la población en movilidad.
Entre otras novedades destaca la compatibilidad con un salario, el refuerzo de las obligaciones vinculadas a la búsqueda de empleo y un complemento de hasta el 30% para quienes tengan que pagar un alquiler o una hipoteca.

